jueves, junio 01, 2006

Mayoría gana, ¿Una verdadera solución?

Elegí este tema porque me parece que es uno de los principales causantes de la permanencia de los conflictos en nuestra sociedad. Veremos que la única forma de resolver un conflicto es con una solución ganar-ganar y teniendo en cuenta esto encontraremos cómo a pesar de que los tipos de gobierno son cada vez más participativos, siempre se acepta que alguien salga perdiendo. Por último analizaremos el concepto de consenso como la mejor forma de llegar a las soluciones ganar-ganar.

La Asociación

La existencia de conflictos con otros es un hecho inevitable, así como lo es la asociación. Si partimos del objetivo común mínimo del ser humano, conservar la especie, tenemos que: “es obra de la necesidad la aproximación de dos seres que no pueden nada el uno sin el otro: me refiero a la unión de los sexos para la reproducción.“1, aunque sabemos que no es el objetivo principal que actualmente busca el hombre para asociarse.

Al momento de hacer asociaciones empiezan a surgir los conflictos, y entre más asociaciones tenga una persona, mayor cantidad de conflictos tendrá que enfrentar. De la misma forma entre más personas estén alrededor de un mismo objetivo, mayor será la cantidad de conflictos que deberán enfrentar; un supuesto básico detrás de esto es que sólo tenemos conflictos con aquellos que tenemos objetivos en común ¿Existirá algún objetivo común mínimo entre todos los seres humanos?

Hagamos un pequeño cálculo, ¿cuánto tiempo podemos gastar tratando de solucionar un conflicto de manera ganar-ganar con la pareja, un hermano, un vecino? Puede ser una tarea de nunca acabar sino tenemos una técnica adecuada para lograrlo. Esto hace que a medida que crece la cantidad de gente alrededor de un mismo objetivo, empiece a hacerse inmanejable la situación. Piense por un momento ¿cuánto podría durar tratando de lograr consenso entre la gente de su barrio, acerca de en que deberían invertir primero?

Aristóteles dice que “toda asociación no se forma sino en vista de algún bien, puesto que los hombres, cualesquiera que ellos sean, nunca hacen nada sino en vista de lo que les parece ser bueno”.

Esta frase nos afirma que el hombre actúa siempre buscando su beneficio, lo cual no es malo per se, lo malo es que algunos crean que su beneficio lo pueden obtener a costa del beneficio de otros, o en otras palabras, creer que no es posible que todos salgamos beneficiados.


Si ascendemos en la escala de asociación del ser humano, siguiendo a Aristóteles, seguimos con la familia, el pueblo y finalmente el Estado. Actualmente hemos ido un paso más allá a la unión de estados. A medida que crece la cantidad de gente alrededor de un objetivo común, aumenta la dificultad para solucionar los problemas que se presentan de una manera ganar-ganar.

El Gobierno

En la familia las decisiones acerca de las inversiones y soluciones que afectan a todo el grupo las toman los padres. En el pueblo, en nuestro caso, las decisiones las toman de manera conjunta entre el Alcalde y el Consejo. Y en el Estado las decisiones de gran trascendencia son tomadas entre el Presidente y el Congreso, y tenemos la figura del Referendo donde en teoría el pueblo toma la decisión.

Podemos observar que a medida que aumenta la cantidad de gente alrededor de un bien, el hombre se ha ideado mecanismos que permitan tomar decisiones de manera rápida y eficiente, para la resolución de conflictos de toda la población. Este mecanismo ideado por el hombre lo conocemos como Gobierno.

La sociedad a través de los años ha practicado diferentes formas de gobierno. El objetivo de un gobierno es el de tomar las mejores decisiones que resuelvan los conflictos de la población gobernada. La evolución de las formas de gobierno apunta, en teoría, a lograr una mayor participación de la gente en las soluciones propuestas para resolver los conflictos de toda la población.

Aristóteles hace una división de los gobiernos que nos puede ilustrar de muy buena forma la evolución que han tenido: aquellos gobiernos de dueño único (monarquía, dictadura, etc), gobiernos de minoría (aristocracia, oligarquía, etc) y gobiernos de mayoría (república, democracia, etc).

Vemos como a medida que se ha experimentado con las diferentes formas de gobierno, hemos entendido que entre más gente participe en la dirección de la solución, más cerca estaremos de que esta solución sea un verdadero ganar-ganar. La democracia ha sido la máxima expresión de participación del pueblo en el gobierno, en nuestro país se eligen por votación los alcaldes, senadores, representantes, gobernadores y el presidente, estos son elegidos por mayoría, en “teoría”.

En la práctica si, por ejemplo, revisamos las cifras para la elección de Alvaro Uribe nos encontramos con lo siguiente:

Potencial de votantes: 26'731.700

Gran total de votos: 12'058,670

Votos Alvaro Uribe: 7,363,421 lo que equivale a un 27.55% del potencial de votantes.

*Fuente: Registraduria Nacional de Colombia

Esto es un reflejo de lo que consideramos mayoría en nuestra democracia y en la de la mayoría de países que la practican. Ciñéndonos estrictamente a lo que nos revelan las cifras podemos decir que este es un gobierno de la minoría. Si el que es elegido representa las necesidades del 27.55% de la población, lo más probable es que las necesidades del 72.45% de la población no se satisfagan.

Está es una verdad que ha afectado a la democracia desde sus inicios. Aristóteles decía “Los demagogos, para sustituir la soberanía de los derechos populares a la de las leyes, someten todos los negocios al pueblo porque su propio poder no puede menos de sacar provecho de la soberanía del pueblo de quien ellos soberanamente disponen, gracias a la confianza que saben inspirarle”. Mas recientemente James Madison (Cuarto presidente de los Estados Unidos, 1809-1817), en los debates de 1787 sobre la Constitución Federal, observó que: "En Inglaterra, en este día, si las elecciones fueran abiertas para toda clase de gente, la propiedad de los dueños de tierras estaría insegura. Pronto se haría una ley agraria"..."nuestro gobierno debe asegurar los intereses permanentes del país contra la innovación"..."proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría”. Recurriendo a nuestro sentir común podemos darnos cuenta que estas afirmaciones han sido llevadas a la práctica y es lo que nuestros gobiernos han considerado como el "interés nacional" desde entonces hasta hoy.

Pero apartándonos del hecho de que lo que se establece como mayoría en nuestras democracia en realidad es minoría, nos encontramos a diario que las decisiones tomadas por mayoría van en contra de lo que piensa y siente la minoría, o por lo menos no satisface plenamente las necesidades de la minoría perdedora. A partir de este momento empezamos a entrar en una situación de ganar-perder que nos lleva inevitablemente a una situación perder-perder.

Las salidas de los conflictos

Nuestra vida cotidiana es una eterna resolución de conflictos internos y externos. Los conflictos son externos cuando hay otro (s) involucrado (s) en él. Los conflictos nacen cuando las acciones que realizan las personas para satisfacer sus necesidades son incompatibles o mutuamente excluyentes.

Los conflictos en nuestra realidad terminan en situaciones perder-perder, ganar-perder o las ideales ganar - ganar. De acuerdo a cómo se resuelva el conflicto la relación entre las partes puede salir fortalecida o deteriorada. En este punto podemos preguntarnos: si la solución que le damos al conflicto es del tipo ganar-perder, ¿será que la relación va a resultar fortalecida? Nuestro sentido común nos dice que definitivamente no, por el contrario se va a ver altamente deteriorada.

Podemos decir que un conflicto se resuelve cuando ambas partes satisfacen sus necesidades de acuerdo a sus expectativas y una solución ganar-perder implica que una de las partes no va a satisfacer su necesidad, entonces una solución ganar-perder no resuelve el conflicto, por lo tanto no se puede llamar solución. Viéndolo de esta manera sólo podemos hablar de soluciones ganar-ganar.

Si al resolver un conflicto de manera ganar-perder la relación se deteriora y nosotros queremos resolver los conflictos para fortalecer la relación entre las partes, entonces ¿tiene sentido hablar de soluciones ganar-perder?

Si tenemos claro esto, entonces estamos obligados a que cada vez que se nos presente un conflicto busquemos la única salida, la solución ganar-ganar y esto sólo lo lograremos entendiendo a la otra parte y buscando la solución entre los dos, no uno contra el otro sino ambos contra el problema.

Postulado

Podríamos establecer el siguiente postulado:

mayoría gana = minoría pierde

minoría pierde + tiempo = todos pierden

entonces, mayoría gana + tiempo = todos pierden

Entonces, de acuerdo a lo anterior, aunque la democracia ha sido el sistema que más nos ha acercado a una situación de ganar para todos, así tuviésemos una democracia que realmente representara a la mayoría, ésta con el tiempo inevitablemente nos llevará a una situación donde toda la población pierde. Esto no quiere decir que la salida sea una dictadura, como siente la población latinoamericana según el informe "La Democracia en America Latina: hacia una democracia de Ciudadanas y Ciudadanos" del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las dictaduras y gobiernos de minorías nos llevan más rápido a situaciones perder-perder.

En este punto vemos que la única forma de no llegar a una situación perder-perder es logrando que todos ganemos, que todas las partes involucradas en el conflicto que implica vivir en sociedad, satisfagan sus necesidades de acuerdo a sus expectativas. A diario se presentan conflictos entre lo que quiere una parte de la sociedad y lo que quiere otra, todos queremos que nuestra sociedad cada vez esté mejor y ese estar mejor depende de que tan satisfechas estén nuestras necesidades de seguridad y satisfacción.

Este lograr que todos ganemos nos conduce al consenso, sólo cuando la solución se establece en consenso podemos estar seguros que las necesidades de todos quedan satisfechas de acuerdo a las expectativas de cada uno.

El Consenso

El consenso ha sido tema de discusión permanente, intuitivamente sentimos que es el mejor camino para tomar decisiones acertadas, sin embargo lograrlo lo vemos como una misión imposible.

Sabemos que si una solución es aceptada en consenso, todos los participantes se van a sentir representados y comprometidos con el logro de la misma. El principal obstáculo para lograr consenso es el medio por el cual lo hacemos. Se habla de lograrlo a través del discurso argumentativo, donde cada parte expone sus argumentos y después de una largo debate, pueden llegar a ponerse de acuerdo validando algunos argumentos e invalidando otros.

El consenso es una aceptación unánime de una solución propuesta para un problema o conflicto. Un conflicto existe cuando: entre las partes existe un objetivo común, cada parte tiene una necesidad y la están tratando de satisfacer por medio de acciones que ponen en riesgo la necesidad de la contraparte, por lo tanto la solución es una acción que al realizarla satisfaga las necesidades de ambas partes.

Visto así podríamos pensar que es muy fácil lograr el consenso, sin embargo, el hombre hace lo que hace porque cree que es la mejor forma, y a veces la única, de satisfacer su necesidad. Y acá volvemos a la realidad, el hombre hace lo que hace porque piensa lo que piensa, por lo cual empezamos a intuir que para lograr consenso alguna de las partes debe invalidar uno de sus supuestos (los supuestos son las razones por las cuales considero que la acción que estoy realizando va a satisfacer mi necesidad).

Eliyahu Goldratt plantea que cuando dos entidades entran en conflicto encontramos lo siguiente: entre las partes existe un objetivo común, cada parte tiene una necesidad y la están tratando de satisfacer por medio de acciones que ponen en riesgo la necesidad de la contraparte. Lo que entra en conflicto son las acciones que se realizan para satisfacer las necesidades y no las necesidades en si. Esto es muy poderoso, entendiendo que las necesidades nunca están en conflicto y que con quienes tenemos conflictos siempre tenemos por lo menos un objetivo en común, entonces empezamos a darnos cuenta de que somos dos contra el problema y no uno contra el otro a causa del problema. Este es un primer gran paso para lograr consenso.

El primer gran obstáculo para invalidar los supuestos es que, por lo general, no indagamos cuáles son. Una vez tengamos claros cuales son los supuestos que guían nuestro hacer, podremos validarlos o invalidarlos a través de la lógica y el sentido común.

Conclusiones

  • Hemos visto en el desarrollo de este ensayo como no podemos hablar de una solución si con ésta alguien sale perdiendo, porque esto inevitablemente nos llevará a una situación de perder para todos.

  • El desarrollo de los sistemas de gobierno se ha dirigido hacia la ampliación de la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones de sus países, sin embargo, todos los sistemas de gobierno contemplan como inevitable que alguien pierda, incluso la democracia actual, donde nos regimos por el postulado de mayoría gana.

  • La única forma de resolver un conflicto de manera permanente es a través de una solución ganar-ganar, y ésta solo la conseguimos a través del consenso.

  • En el consenso desaparecen los conceptos de mayoría y minoría, porque se tiene como requisito para que exista, que las necesidades de todos y cada uno de los participantes se satisfagan con la solución planteada.


1Aristóteles, Política, Libro Primero, Capítulo 1

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