sábado, junio 03, 2006

Un día anormal

Lo que voy a escribir hoy tal vez no sea apto para depresivos.

Hoy es uno de esos días que se me albortoa la percepción de mortalidad y vanalidad de todo lo que hacemos en nuestro corto recorrido por este plano. Podrán pensar que creo que hay varios planos pero la verdad es que no lo creo pero tampoco lo refuto. Tal vez esa no posición es la que me genera estos días anormales, donde la existencia parece no tener ninguna finalidad, a su vez entiendo la necesidad de la humanidad por justificar la existencia de otros planos, eso nos da una finalidad, un sentido para vivir, curioso como el pensar que después de la muerte hay algo, da un sentido a lo que está antes de la muerte.

Pero los que no queremos pensar eso estamos condenados a vivir angustiados por nuestra mortalidad, por no perder un minuto porque después no habrá nada. Sin embargo siempre debemos fijar una finalidad, porque no tenerlo significa la muerte. En estos momentos de mi vida, trabajo, vivo y me divierto de vez en cuando, pero en un día como hoy me pregunto eso me está llevando a alguna parte? podría hacer otra cosa que me generara más satisfacción? la otra gran pregunta qué pasaría se me muero hoy? qué impacto podría tener eso en mi ambiente? lo chocante de la respuesta es entender que el aparente impacto negativo se convierte en positivo con el tiempo, porque los que te rodean se ven obligados a superarlo y a idearse mecanismos para suplir lo que tu hacías o hacerlo por sí mismos, o mejor aún les quitas un problema de encima. Será esto lo que significa ser fatalista?

Cada vez que tengo que comparar el ser humano con algo lo comparo con las hormigas, trabajamos para buscar alimento, techo, sobrevivir, si muere un hormiga no pasa nada al hormiguero, sea cual sea la hormiga, entonces ya podemos saber lo que siente una hormiga en su mundo. Nosotros a diferencia de las hormigas, nacemos, nos cuidan, crecemos, estudiamos, trabajamos, nos reproducimos, tratamos de divertirnos, y morimos, un básico ciclo, eso es un ser humano, o qué más podemos hacer? podemos ayudar a otros a cumplir ese ciclo, sobre todo a encontrar satisfacción en el mismo?

Por otro lado es un hecho que solo podemos añorar lo que no tenemos, por lo tanto añorar implica frustración y la frustración genera estos días. Seguramente si no tuviera lo que tengo hoy lo estaría añorando, con todas sus fallas, problemas, etc. Vivir el hoy y el ahora, es lo más difícil, si lo pudiera hacer no ocurrirían estos días, pero si no ocurre un día de estos no hubiese podido escribir, y si no hubiese escrito, pues nada, el mundo seguiría igual, pero yo no.




Licencia de Creative Commons
Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons