sábado, julio 21, 2007

El paisaje en que estoy

He estado leyendo en estos días una novela llamada El Amante de Lady Chatterlay, es un clásico escrito alrededor de 1930, cuyo paisaje es una gran mansión en medio de un bosque cercana a unas minas de carbón, en medio de este paisaje se desarrolla la historia que por cierto cuando salió fue prohibida.

En estos momentos me encuentro sentado en frente de la ventana de mi apartamento y recuerdo esa descripción detallada que hacen de aquellos paisaje y pienso cómo sería la descripción del paisaje que estoy viendo. Ya son casi las 7 pm por lo tanto la oscuridad es dueña del paisaje y lo que se puede observar es debido a que tiene su propia luz. Empiezo por lo primero que veo a mi izquierda, una luz roja titilante de una antena de comunicación, podría decirse que es un faro moderno, podría quedar hipnotizado si me quedo mirándola mucho tiempo, así que decido seguir, entre la antena y un hipermercado sólo veo el alumbrado público, varios postes de luz que trazan el camino hacia este gigante del comercio, se distingue claramente su nombre igualmente en letras rojas.

Sigo haciendo un barrido con la mirada y la próxima parada es un barrio en la montaña, una gran cantidad de luces adornan la montaña, puedo ver una que titila en medio del mar de luces, me parece curioso como ese mar se detiene bruscamente en una línea recta donde la montaña recupera su soledad, que en estos momentos se confunde con la noche.
Ahora acerco la mirada hasta la autopista donde nunca se detiene el flujo, se pueden ver automóviles, buses, flotas, alimentadores, camiones, todos en busca de su destino caminando a paso lento porque al parecer a todos les dio por buscar su destino al mismo tiempo.

Sigo acercando mi mirada y me encuentro con una casa hechiza que queda entre nuestro conjunto de edificios y un lote vacío. Es un espacio curioso es como una casa de campo de hace muchos años incrustada en la ciudad, esta hecha en bloque de ladrillo y tiene tejas de zinc, por supuesto a esta hora no se distingue, lo digo porque la veo todos los días. En estos momentos únicamente se ve la luz de uno de los cuartos encendida, al igual que la luz del pasillo.
La novela que les comenté al inicio debe desarrollarse en un espacio mucho más pequeño que este que he descrito, sin embargo hay muchas más personas interactuando en el, puedo decir que en todo el paisaje que acabo de describir no conozco a nadie, supongo que es una de las características de las grandes ciudades y el avance que han tenido los medios de comunicación.

Mientras en la novela el señor de la casa se dedica a jugar ajedrez con una de sus empleadas y ella le cuenta las historias de la gente de la mina, yo me dedico a escribir en el blog, escuchando R&B de una emisora de Internet y viendo algunas de las personas que conozco en línea.

¿Una época distinta una historia distinta?
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Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons