jueves, diciembre 06, 2007

Parece que está despertando nuestra humanidad

En los últimos años los colombianos nos hemos acostumbrado a menospreciar la vida, lo cual se refleja en lo poco que importan la cantidad de muertos, desaparecidos, silenciados y sobre todo los secuestrados.
Es aterrador que a diario en nuestro diario de mayor circulación aparezcan, muertos y más muertos, soldados, guerrilleros, y sobre todo civiles. Hace unos días podía ver un encabezado hablando sobre los 12 diputados asesinados y debajo otro diciendo que uno de los paramilitares, acogido a la ley de justicia y paz, iba a confesar la ubicación de más de 300 fosas (ver articulo) y ve como las condenas no pasan de 7 años. ¿Qué mensaje será el que llegué a la sociedad? Tal vez esa es una de las razones por las cuales nuestra razón está tan nublada que ya no sabemos que nos hace humanos.
En medio de esta no humanidad, aparecen unas pruebas de supervivencia, para conveniencia del gobierno, unos días después de cuando se necesitaban, de unos secuestrados y entre ellos un video y una carta de Ingrid Betancourt. Leer esta carta (carta de Ingrid Betancourt: Estoy cansada de sufrir) me hizo darme cuenta de que estaba perdiendo mi humanidad, que yo al igual que la mayoría de colombianos había decidido esconderla para vivir sin dolor, algo así como emborracharse o drogarse para no sufrir por tanta realidad. Pero al hacer esto en conjunto con mayoría de gente, las muertes, secuestros, desapariciones y todo ha aumentado y cada vez se necesitan dosis más altas de insensibilidad para no sentir dolor, pero como toda droga esto causa daños irreparables y llega el momento en que ya no surten el efecto esperado.
Cuando termino de leer la carta me hago consciente de que tenía adormecida mi humanidad, que mi valoración por la vida estaba amilanada y que esto era muy grave. La primera acción que realizo es compartir con todos lo grupos en los que estoy metido esta carta, es algo que nos debe hacer reaccionar, aunque en el fondo con el temor de que no sea suficiente y de que en unos pocos días el asunto de nuevo esté olvidado.
Sin embargo hoy encuentro algo que de nuevo me conmueve, me demuestra que todavía queda algo de sensatez y humanidad en algunas partes, ese algo es una carta que escribe el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy donde manifiesta el total compromiso de la República de Francia para lograr la liberación de los secuestrados (ver carta), una luz en medio de tanta oscuridad.
No hay duda que el Gobierno ha hecho todo lo posible por no lograr la liberación de los secuestrados, parece que le conviniera que sigan secuestrados, el presidente de Venezuela se ofreció, hizo mediación, iba avanzando y el de acá decidió decirle que no podía seguir además acusándolo de querer debilitar el gobierno colombiano. Por fortuna el asunto lograr traspasar las fronteras y la mirada internacional está puesta en Colombia. Parece que la comunidad internacional nos va a salvar de nosotros mismos.
Solo espero que más personas vean la gravedad de lo que está sucediendo, se den cuenta de que la violencia sólo generará más violenta, que debemos buscar salidas pacíficas al conflicto y no aceptar ninguna muerte ni tortura de ninguno de los actores armados.
Hoy estoy particularmente optimista sobre el futuro, espero que finalmente se desenmascaren los asesinos que nos gobiernan hoy y que la población decida empezar a controlar y exigir a las administraciones, pero sobre todo que promovamos el respecto por la vida, la vida de todos.

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Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons