martes, marzo 03, 2015

Un asunto de creencias

Todas nuestras estrategias, acciones, procesos, etc, se crean a partir de nuestras creencias, esto implica que los resultados que estoy obteniendo hoy, “buenos” y “malos”, son provocados por nuestras creencias y no van a cambiar en tanto estas no cambien, “no podemos resolver los problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando se generaron”(Einstein).

Esto nos lleva a una pregunta fundamental ¿cuál es el tipo de pensamiento que está generando los problemas que tengo hoy como persona u organización, y que me impiden lograr una mejora significativa?


Dado que el tipo de pensamiento que rige las organizaciones es el tipo de pensamiento de su cabeza, entonces la pregunta sería aún más retadora ¿cuál es el tipo de pensamiento de la cabeza?

Ejemplo de la creencias que gobiernan la cabeza y que muy pocos se atreven a retar son: 
  • Las metas de ventas son el motor que motiva el crecimiento.
  • Cumplir las metas de ventas es una condición necesaria para tener una organización en crecimiento sostenible.
El mayor obstáculo para lograr una mejora significativa, es que requiere que la cabeza rete supuestos que considera muy válidos*, tan válidos que son casi invisibles, son aceptados como un hecho de la vida, “todos hacen lo mismo”. Esto mismo hace que sea tan poderoso retar estos supuestos, al retarlos voy a hacer algo que me diferenciará de los demás y me dará una ventaja competitiva decisiva y para la competencia será muy difícil imitarla, porque implica cambiar una creencia que todos consideran válida, lo más probable es que la competencia considere que la organización está “loca” y cuando se den cuenta de los buenos resultados les tomará mucho tiempo para imitarla lo cual dará una gran ventana para generar una nueva ventaja.

Lo que realmente debe importar al momento de implementar nuevas soluciones es el sentir y actuar de los clientes, si mi nueva creencia ayuda a que esos problemas que tengo hoy con los clientes se solucionen, van a querer mucho más a la organización y esto generará una espiral virtuosa de desarrollo.

La realidad se encarga de mostrarme los efectos indeseables que está generando el proceso, eliminarlos dependerá de:
  • Voluntad de buscar la creencia que está provocando este efecto indeseable.
  • Voluntad de retar la creencia y reemplazarla por una nueva.
Estar dispuesto a retar mis creencias y reemplazarlas es estar dispuesto a renunciar a la comodidad que genera la inercia, es más fácil hacer lo que los demás hacen porque los demás lo hacen, que construir un camino propio, asumiendo completamente la responsabilidad de mis acciones. La clave para salir de la comodidad y no arriesgar la seguridad es tener siempre como norte las necesidades de los asociados, esto permitirá tener la tranquilidad de ir en la dirección correcta.

Todo parece imposible hasta que se hace” (Nelson Mandela)


* Preguntas como ¿este supuesto es siempre válido?¿cuándo no es válido?, sirven para retar los supuestos.  

Licencia de Creative Commons
Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons