domingo, junio 01, 2008

Cuestionarse, el camino a la realidad

El debate realizado sobre competir o no competir, permitió que se pusiera de manifiesto los sesgos y condicionamientos a los cuales hemos sido expuestos durante nuestro camino educativo. Es sorprendente la tendencia a etiquetar los conceptos y cómo estas etiquetas a su vez se convierten en velos que ocultan aún más la realidad.

Es un hecho que nadie tiene la verdad última, también es un hecho que la realidad es una, igualmente es un hecho que cada uno de nosotros tiene su propia interpretación de esa realidad. Esto nos pone en un acertijo, si el objeto es uno, y cada uno tiene su propia interpretación del objeto, ¿qué podemos hacer para tener la mejor descripción del objeto?

Creo que una buena forma de resolver este acertijo es escuchar distintos puntos de vista, mostrar el objeto a otras personas y entender su descripción, esto con el único fin de validar, invalidar o complementar mi interpretación. Aquí es donde cuestionar es importante, cuestionar lo que pienso lo que me dicen, este debe ser un ejercicio desapasionado, objetivo, porque de lo contrario no podré apreciar el nuevo punto de vista y por lo tanto no mejorará mi interpretación de la realidad.

A medida que complementamos nuestras interpretaciones con distintos puntos de vista, tendremos un mejor entendimiento de la realidad, y si todos hacemos este ejercicio continuamente, entonces la interpretación de la realidad de los individuos será cada vez más cercana a la realidad y por lo tanto sentido común.

Es importante preguntarnos constantemente, ¿por qué pienso como pienso? ¿por qué actuó como actuó? ¿por qué lo que me dicen es válido o no?, la validez de un argumento depende de su lógica y no de quien lo diga.

Es una gran misión no permitir que nuestros prejuicios, ni los prejuicios de otros, nos priven de entendimiento.

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Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons