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martes, mayo 05, 2020

Momento de partir - Parte 1

El jueves pasado (30.abr.2020) fue mi último día de trabajo en la empresa de e-learning. Desde julio del 2018 había asumido la dirección de operaciones de la organización. Era un nuevo reto para mi, especialmente porque mi experiencia laboral ha sido en el campo de la consultoría desde ser un consultor junior hasta llegar a ser un consultor máster y director de varios proyectos de mejora empresarial con distintas empresas e incluso masivas.

Asumir un cargo directivo lo veía como la posibilidad de ejecutar con mis propias manos lo que por años había enseñado a otras empresas y comprobar si podría superar las dificultades de implementación que veía en los procesos donde mi rol había sido el de consultor. La oportunidad se presentó porque el gerente de la empresa estaba al borde de un colapso de nervios porque había tenido que asumir toda la carga de la organización debido a distintos problemas que los llevaron a acudir a la llamada ley de insolvencia y reorganización (Ley 1116 de 2006).  Realmente el principal problema eran las pérdidas que venían teniendo en los últimos tiempos. Aunque asumir un cargo en una organización en este estado era un riesgo, en ese momento ya me había hecho amigo del dueño y me gustaba el producto porque mezclaba dos de mis pasiones la educación y la tecnología.

Es así como al ver su desespero le propongo que yo asumo la dirección de operaciones por un pago que era suficiente para cubrir mis gastos, de cierta forma le estaba apostando al potencial crecimiento de la empresa. Los primeros meses estuve ordenando la casa y aprendiendo sobre esta industria de la cual no conocía realmente nada. Mi foco siempre fue cerrar los proyectos lo antes posible, cuando asumí habían proyectos que llevaban hasta dos años rondando por ahí, los llamaban los proyectos zombi, reaparecían de cuando en vez. Fui cerrando y depurando la tubería de proyectos, a la vez que empezaba a implementar algunas prácticas para organizar el flujo y optimizar el uso del tiempo de las personas involucradas en el proceso.

Varias decisiones se tomaron entre otras dejar de vender lo que llamaban adaptativos a la medida, en teoría era un producto al que había que hacerle sólo una pequeña personalización y se entregaba, aparentemente un buen negocio, sin embargo en la realidad lo que pasaba es que esa pequeña personalización terminaba siendo, cambio de contenidos, gráficos, imágenes y audios, es decir terminaba siendo un proyecto a la medida por el valor de algo semi-genérico, algo para nada rentable.

A medida que se empezaba a mover el flujo empecé a ver la necesidad de implementar un sistema en línea que nos permitiera mantener la trazabilidad de todos los proyectos y facilitara el seguimiento y control. Revisé varias opciones Asana, Podio, Trello y Teamwork. Me decidí por Teamwork por la forma en que permitía estructurar los proyectos. La implementación fue rápida y empezamos a utilizar el sistema, en menos de dos semanas ya hacíamos allí todo el seguimiento de los proyectos.

Otra gran parte de mi labor fue evitar a toda costa las malas multitareas, el adjetivo de malas sólo se usa porque aparentemente existen aquellas multitareas que consideramos necesarias como manejar y hablar por teléfono, claro con manos libres, entre otras muchas. Lo cierto es que si ponemos atención nos vamos a dar cuenta que incluso si realmente quiero escuchar un canción en particular lo mejor es no ir manejando, es un hecho que nuestra atención es limitada y no es multicanal. Evitar las multitareas obliga a tener un sistema de priorización claro que gobierne el sistema, para que cada uno de los participantes en el proceso siempre esté trabajando en lo que es mejor para el sistema como un todo.

Todas estas acciones dieron muy buenos resultados, se redujo el tiempo de ejecución de los proyectos en 40%, se mejoró la rentabilidad de los mismos en un 30% y las personas estaban mucho más tranquilas y contentas, es decir no fue cuestión de acelerar los proyectos incrementando el número de recursos ni sacrificando las personas, sino administrando el flujo de otra forma. Hasta ahí podríamos decir todo muy bien, había demostrado que era posible implementar rápidamente cambios en el flujo y que estar en un cargo directivo me lo había permitido porque yo era el implementador.


martes, agosto 18, 2015

La Sociedad Alternativa

Después de más de 40 años de existencia me empiezo a dar cuenta que mis decisiones en la vida han tendido a lo alternativo, más guiado tal vez por mi corazón que por mi razón. 

¿Qué es lo alternativo? Una definición simple es aquello que no está alineado con el paradigma reinante. Ej. Si lo reinante es que la mayoría de personas coma carne, lo alternativo sería no comer carne, es decir ser vegetariano o vegano. 

En mi caso no soy alternativo en el caso de la alimentación, procuro no comer comida chatarra, pero la carne todavía es protagonista en mi dieta. Mi contacto con lo alternativo se ha dado en otros campos y quisiera ver que une estos campos. 

Mi primer contacto alternativo fue con el software libre, la tecnología siempre ha sido una de mis pasiones, así que hace muchos años, en la década de los 90's conocí el software libre, comenzando por su sistema operativo Gnu/Linux, su suite de ofimática OpenOffice y el navegador Mozilla. Desde ese entonces he seguido trabajando con software libre en distintas instancias, y hoy escribo desde Firefox como navegador y uso LibreOffice, Freeplane, Gimp entre otros programas de sofware en mi computador.

El software libre es la alternativa al software propietario. El paradigma reinante en este caso es que sólo quien desarrolla el software conoce y puede modificar el código fuente del mismo y distribuir sus ejecutables.

viernes, abril 24, 2015

Cambiando paradigmas

Ayer tuve asamblea extraordinaria de padres en el colegio de mi hija, fue una reunión obligada por el estado con el fin de presentar las conclusiones del día E, ocurrencia de última hora del gobierno con la supuesta idea de contribuir a la excelencia en la educación. Para este día crearon un Índice sintético de calidad educativa, el cuál básicamente se basa en las pruebas saber, específicamente en matemáticas y lenguaje. 

Todos los colegios fueron obligados a realizar esto, públicos y privados, a pesar de que es sabido que hay una gran diferencia en los resultados que han tenido en dichas pruebas. ¿De dónde sacó el gobierno tan genial idea? Obvio la copio de otro lado, el famoso benchmarking, emulación de mejores prácticas, por cierto la mejor forma de ser segundo.