Unos vinos acompañaron esta que al parecer fue una extraña batalla, al final de la conversación, que para mi sólo era una charla casual, noté que mi contertulio empezó a sentirse cansado, mientras yo sentía un poco más de energía. Esto llamó mi atención, pues en ningún momento fue la típica discusión donde cada uno quería demostrar que tenía la razón, sino que se fue dando como una danza de argumentos que se complementaban e invalidaban sin resistencia alguna por parte de ninguna de las dos partes, sino tal vez con el único propósito de comprender un poco mejor esa realidad que nos rodea.
Nuestra conversación comenzó hablando del número de habitantes en los países y la disponibilidad de tierras. Comentó que su país, Países Bajos-Nederland (conocido por nosotros como Holanda), tiene una alta concentración por km2, distinto a países como España o Colombia, donde hay grandes cantidades de tierra sin habitar y sin dueño, en Holanda cada m2 tiene un dueño y un uso. Me pareció curioso que una población que tuvo varias colonias, por ejemplo como New Amstersdam que posteriormente se convirtió en New York y que luego intercambió con los ingleses por su parte de Surinam, haya terminado reducida a un territorio tan pequeño. Nederland tiene una extensión de 41,543 km2 y una población de 17 millones de personas, lo que da una concentración aprox de 415 hab/km2, mientras su antigua colonia Surinam tiene una extensión de 163,829 km2 y una población de 558 mil de personas, por lo cual su concentración es de aprox 3 hab/km2.