Mostrando las entradas con la etiqueta competencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta competencia. Mostrar todas las entradas

viernes, julio 22, 2022

Reflexiones de un padre

Contenido

Caso de aprendizaje

Currículo

Medidores

Sobre los guías

Mis Conclusiones



Cuando empecé a escribir este documento sólo quería dejar registrado lo que conversamos en nuestra reunión con la directora académica del colegio y el rector, sin embargo al parecer la reunión, que fue relativamente corta, fue tan sustanciosa que terminó convirtiéndose en este documento. Además sé que quedaron algunas cosas habladas por fuera pero creo que he logrado abarcar los puntos importantes para seguir entendiendo el proceso educativo de mi hija.


Agradezco a la directora académica u el rector por el espacio brindado para hablar, reflexionar e intercambiar ideas y quedo a su disposición para seguir ayudando a ese propósito común de contribuir a que nuestros hijos puedan construir una vida plena. 

domingo, septiembre 30, 2018

Hogar dulce hogar...

Que el dueño del apartamento donde vives y por el cual estás pagando arriendo mensualmente decida un día pedírtelo porque llevas mucho tiempo en él, es algo totalmente normal en nuestra realidad. A pesar de los años que llevas como buen arrendatario estos no han servido para crear una estrecha relación entre los dos, simplemente estás sometido al juego económico que se ha creado como naturaleza del hombre. 

La ley, con la idea de proteger a los que no pueden comprar su propia casa y tienen que vivir pagando por usar la casa de otro, dispuso que el dueño del apartamento no puede subir el arriendo más de un porcentaje definido. Esto en principio bueno para el arrendatario lo expone a que con el pasar de los años, sin importar que tan buen inquilino ha sido, deje de ser negocio para el dueño volverle a alquilar. La tendencia en las grandes urbes es que el precio de la finca raíz se incremente año a año y si por alguna razón sucede algo especial en la zona que estás es probable que se incremente más que el promedio del mercado. Así lo inevitable termina sucediendo, el dueño siente que está "perdiendo" dinero porque en la zona están alquilando a precios más altos. 

viernes, octubre 08, 2010

¿Competir o no Competir? he ahí la cuestión - Parte II

¿Qué es lo contrario de competir?
Para poder descifrar que es lo contrario, hablemos un poco acerca de lo que implica competir. Yo compito con otro porque los dos no podemos obtener lo mismo, por ejemplo en las competencias deportivas sólo puede haber un primer lugar, de lo contrario perdería todo sentido la competencia. En deportes individuales, ese primer lugar sólo lo puede ocupar una persona, sin embargo en deportes colectivos el primer lugar lo ocupan varios. En este caso de los deportes colectivos, los integrantes del equipo no compiten entre sí, sino colaboran entre si para lograr que su equipo gane. Si no colaboran entre sí, entonces la probabilidad de que el equipo gane disminuye notablemente. 

Esto nos puede dar una idea de qué es lo contrario a competir. Parece que lo contrario es colaborar. ¿Puedo competir y colaborar al mismo tiempo con la misma persona? ¿El corredor de los 100 metros planos puede competir y colaborar simultáneamente con su rival?

Esa última pregunta nos trae de nuevo la palabra rivalidad, la cual se encuentra en la definición misma de competencia. Creo que la competencia puede funcionar en cuestión de diversión, pero no para mejorar un sistema. Que puede pasar si dentro de una empresa pongo a competir las áreas, cada una va a tratar de ganar y esto puede poner en riesgo la meta del sistema, ya que para lograr la meta del sistema las áreas tienen que colaborar. 

¿Pero entonces no es bueno que haya competencia?
Aquello llamado leyes del mercado, nos ha dicho que la competencia no solo es buena sino necesaria para que haya innovación y mejora. Sin embargo lo que es bueno no es la competencia en sí, sino el hecho de que existan varias empresas ofreciendo los mismos productos, de tal manera que hay más opciones de mejora. Seguramente si esas mismas empresas colaboraran entre si, entonces podrían llegar un nivel mucho más alto de innovación y ganancias para todos. 

Si nuestra preocupación es mejorar los sistemas a los cuales pertenecemos, entonces debemos colaborar, pero si nuestra preocupación es lograr reconocimiento, entonces debemos competir. Menudo dilema.


lunes, agosto 16, 2010

¿Competir o no Competir? he ahí la cuestión - Parte I

En nuestra cultura actual es aceptado como una verdad incuestionable que la competencia es uno de los pilares principales para el desarrollo tanto individual, como de las organizaciones, países y en general la raza humana. Para poder validar o invalidar este supuesto básico, es necesario ponernos de acuerdo acerca de qué entendemos por competencia. 

En español la palabra tiene dos acepciones, una tiene que ver con disputa, contienda, oposición o rivalidad entre dos o más entes por una misma cosa. La otra se refiere a "Pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado". No obstante cuando se habla de competir se está haciendo referencia a la primera forma y en general cuando se habla por ejemplo de mercados competitivos y que la competencia es sana, estamos pensando en esa disputa, contienda, oposición o rivalidad, entre empresas o personas. 

Hoy se cree que la competencia es necesaria porque es el combustible para la innovación y la mejora. Esto quiere decir que si no existiera la competencia no habría innovación y mucho menos ganas de mejorar. Elaboremos un poco alrededor de esto. Piense como persona cómo sería su vida si ud. considerará que no es necesario competir, ¿dejaría de mejorar, dejaría de buscar un mejor vivir? ¿Cómo podemos saberlo? 

Normalmente la competencia en la cual uno se embarca es con sus iguales, es decir seguramente el rival en mi competencia serán mis familiares, o pares de trabajo, pero no va a ser por ejemplo Steve Jobs,  Will Smith, Barack Obama u otro gran personaje. ¿Por qué no fijo como competencia un personaje de estos?, porque entonces de entrada considero que voy a tener una alta probabilidad de frustrarme y por lo tanto generaría el efecto contrario a lo que busca la competencia que es estimularme para seguir mejorando. 

Entonces ¿cómo sería una vida sin competencia? es un mundo difícil de imaginar, porque ya no me interesaría  por ejemplo, cuánto dinero tiene la gente porque este dato sólo sirve para competir. Si no estoy compitiendo entonces ¿por qué me va a interesar saber de otro? ¿Compromiso, obligación, hablar de algo?

Difícil de imaginar. Tomaré otra ruta, teniendo claro a que nos referimos con competencia, entonces deberíamos buscar que sería lo contrario. Siguiendo la definición lo contrario tendría que ver con que no hayan disputas, contiendas, oposiciones o rivalidades entre entes en pro de algo. Revisaré este camino próximamente.