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viernes, junio 29, 2018

La palabra es una distracción del hecho


... Después de todo, la mente está compuesta de palabras, entre otras cosas. Ahora,
¿puede la mente estar libre de la palabra "envidia"? Experimenta con esto y verás que palabras como Dios, la verdad, el odio y la envidia tienen un profundo efecto en la mente. ¿Y puede la mente estar neurológica y psicológicamente libre de estas palabras? Si no está libre de ellos, es incapaz de enfrentar el hecho de la envidia. Cuando la mente puede mirar directamente el hecho que llama "envidia", entonces el hecho mismo actúa mucho más rápido que el esfuerzo de la mente por hacer algo al respecto. Mientras la mente esté pensando en deshacerse de la envidia a través del ideal de la no envidia, y así sucesivamente, se distrae, no está enfrentando el hecho; y la misma palabra envidia es una distracción del hecho. El proceso de reconocimiento es a través de la palabra; y en el momento en que reconozco el sentimiento a través de la palabra, doy continuidad a ese sentimiento. - Krishnamurti

Siendo el lenguaje la herramienta fundamental de nuestro día a día, es para nosotros casi imposible siquiera imaginarnos un día sin palabras. Todo en nuestra vida son palabras, la palabra es nuestra vida. Lo que plantea Krishnamurti nos da una idea de la forma en que las palabras nos distraen y tergiversan nuestra comunicación.  Malo, bueno, derecha, izquierda, libertad, nacionalismo, exitoso, dinero, pobreza, riqueza, todas nuestras interacciones están definidas por palabras. 

El problema planteado es que las palabras vienen con su remedio, por ejemplo como se manejaron las elecciones recientemente, el remedio a la izquierda es la derecha o el remedio a la derecha es la izquierda, y muy pocos trataron de enfrentar el hecho, la palabra fue una distracción. 

Es casi imposible comunicarnos entre nosotros a menos que tengamos la intención de comprender e ir más allá de las meras palabras.


jueves, octubre 13, 2016

Días sin días

Días sin días, pasan sin que podamos hacer nada por evitarlo, las horas avanzan y duele que avancen, una total incertidumbre nos envuelve, el corazón irradia la esperanza que la razón insiste en sabotear, la mortalidad se nos recuerda con cada tic-tac, el progreso como lo conocemos muestra lo inútil que ha sido, lo que creíamos mejor era peor, que engaño, por qué no lo descubrimos a tiempo, es nuestro destino no tener destino, cómo flotar si nos enseñaron a luchar, como soltarnos si el deber ser es atrapar, atrapar, atrapar, atrapar, un sentido sin sentido, un dolor con mucho dolor, una inexplicable explicación, un hundimiento en las profundidades de la desazón, de la imposibilidad, de la inutilidad, de la potente impotencia, una luz que quiero encontrar, no quiero que se rompa el fino hilo de la esperanza, quiero ser lo suficientemente liviano para poder elevarme con ella y vivir sin ese vacío que no quiero tener.

miércoles, octubre 08, 2008

Miércoles de vida

Tantas cosas pasan a nuestro alrededor en cada segundo que parece que hemos logrado entrenar nuestra mente para ignorarlas, tal vez con la idea de poder vivir tranquilos. En este momento como tantas otras veces me encuentro sentado en un café, esperando que llegue la hora de ir a dictar una charla a un puñado de empresarios con ganas de mejorar sus empresas en estos difíciles tiempos.

Mientras estoy sentado a mi alrededor se mueve toda una sinfonía de vida, el personal del sitio, los clientes, aquellos que pasan por fuera del local y además todos aquellos que aparecen en las noticias de las revistas que tiene el sitio a disposición del público y todo el resto del mundo al cual puedo acceder a través de la red cada vez menos finita.

Esta semana es semana de receso de los colegios y esto hace que gran parte de esa audiencia disponible para observar sean jóvenes, la mayoría supongo entre 14 y 18 años. Curiosamente a este sitio han entrado más mujeres en grupos de 3 o 4, supongo que a esa edad la costumbre de sentarse a charlar al son de un helado o café debe ser más de mujeres que de hombres. Aunque rápidamente doy un vistazo al personal del sitio y me encuentro con que casi el 80% son mujeres, ¿será que se ha reducido el número de hombres en esta región? Puede ser que se haya reducido, o puede ser que este tipo de sitios llame más la atención de las mujeres tanto para trabajar como para disfrutar.

Por supuesto no pueden faltar las parejas, que tal vez sea una de las situaciones en que un hombre decida asistir a un sitio simplemente a charlar y tomar un café. Desde donde estoy no alcanzó a ver todo el sitio, pero supongo que de vez en cuando debe entrar un personaje solo con la idea de pasar el rato, claro vale la pena recordar que estoy con mi computador y además acceso a Internet lo que hace el rato un poco más entretenido.

En cierta forma da tranquilidad estar en un sitio donde se es atendido, y parece no impactar la crisis financiera global, la reelección o la violencia que nos recuerdan las noticias a diario. Claro que dentro de las revistas disponibles hay varias de ese tipo de noticias, pero también podemos decidir sumergirnos en las de moda o farándula, donde los problemas parecen menos importantes.

Ha sido un día de diversas emociones, desde la gran angustia por tener a mi papá en una unidad de cuidado intensivo en Lima (Perú), hasta la tranquilidad de estarme tomando un delicioso café Italiano en el Oma de Salitre Plaza en Bogotá D.C. (Colombia).

Un día más de vida con el privilegio de poder utilizar una red menos finita y vivir en un mundo cada vez más de todos.

sábado, marzo 01, 2008

De nuevo por la gran manzana - Día 1

Ayer comencé un nuevo viaje a la gran manzana, la excusa para venir en una época donde no hay vacaciones ni el clima es el mejor, fue el cumpleaños de mi cuñada que cumple el 29 de febrero, es decir cada 4 años, según nuestro calendario actual.
En realidad la idea era tener un momento de "aire"un cambio en la rutina y conocer otros lugares en la capital del mundo.
Como siempre todo comienza desde que nos bajamos del avión y pisamos tierra americana. Lo primero que sucede es que debemos pasar por inmigración donde hay 3 tipos de ventanillas, la de los ciudadanos estadounidenses, la de los diplomáticos y la de los visitantes, puestas de derecha a izquierda en el orden escrito.
Cuando llegamos hay una gran fila y se mueve muy lento, luego nos damos cuenta de que no es normal y la razón por la cual está tan lento el proceso es que se ha caído el sistema y sin sistema no se puede hacer nada, todo se detiene, los proceso manuales no son ya más una opción, esto muestra el gran caos que podría resultar de una caída del sistema por más tiempo, esta, como cualquier dependencia es muy peligrosa.
En la fila había una gran cantidad de gente de la India, de distintas castas y seguramente todos con distintos objetivos de visita, igual se ven japoneses, europeos y por supuesto colombianos. A medida que pasa el tiempo empezamos a ver como a los europeos los pasan de primeros y a algunos los atienden por la ventanilla de diplomáticos, algo curioso, será por lo fuerte que anda el euro en estos días?
Dentro de la gente que coordina la fila igualmente se encuentran, un indio, un afroamericano y una mujer asiática, una muestra más de la diversidad de NY.
Finalmente pasamos el puesto de inmigración, recogemos nuestras maletas y salimos a encontrarnos con un familiar que nos fue a recoger, un gran detalles sobre todo teniendo en cuenta que llegábamos a las 5 am.
Vale la pena resaltar que otra cosa que me sorprendió en este viaje fue que no nos requisaron nuestro equipaje en ningún punto, sólo el de mano con la máquina de rayos X al momento de salir de Colombia, ojalá siempre fuera así.
Finalmente salimos al frío de invierno, según nos dice quien nos recogió es uno de los días más fríos del invierno, pero no fue tan grave, claro estábamos bien equipados, chaqueta, gorro, guantes, así que estuvo bien, aunque en la piernas alcanza a sentirse el impacto.
Llegamos a la casa de mi cuñada, luego de entrar a una tienda de la esquina a comprar una vela de cumpleaños con el número 7, esto aunque no parezca también es sorprendente encontrar una vela de cumpleaños en un superete corriente, en Bogotá escasamente se consiguen en los sitios donde venden ponqués. La cantidad de inventario y referencias que puede manejar una tienda acá es increíble.
Finalmente dormimos un rato y luego ne la noche nos vamos a un sitio en el bajo Manhattan llamado Rayuela, a celebrar el cumpleaños de mi cuñada. Es un sitio español de estilo libre, muy bien decorado, una comida deliciosa y buena sangría. Empiezan a llegar sus amigos, franceses, norte americanos, colombianos, venezolanos, y comienza la charla entre todos en todos los idiomas y el inglés como común.
Vale la pena decir que al sitio llegamos en un "taxi" informal, que no son el típico amarillo sino un auto normal y que cobra al tanteo, por supuesto conducido por un indio que se perdió un poco para llevarnos, al final nos cobró U$25 y de regreso a casa tomamos un clásico amarillo con su letrero arriba y televisión donde pasan miles de propagandas a los pasajeros, este cobró U$21, así que el indio no nos había tumbado del todo :) Por supuesto este tenía el aparato para pagar con tarjeta de crédito o débito.
Supongo que este fue un día normal en NY, con cosas del día a día llenas de historias.