sábado, noviembre 22, 2008

¿Quién debe preocuparse?

Hoy una noticia en el periódico contaba sobre la inauguración de un fastuoso hotel en Dubai, la llamaron la fiesta de los petrodólares. Eso me recordó las inmensas fortunas que se pueden encontrar en Arabia Saudita y Emiratos Árabes, tan altas que ni siquiera las cuentas cuando hacen los Ranking de los hombres más ricos. Al lado de estos jeques Bill Gates es un pobre alpargatudo. ¿Por qué sucede esto en algo que decidimos llamar "civilización"? Me recuerda la pregunta que le hicieron a Ghandi respecto a qué pensaba acerca de la civilización occidental, él respondió, sería una buena idea.

Sin duda estamos lejos de poder considerarnos civilizados. El problema con el petróleo, no sólo es la inmensa concentración de riqueza, sino el gran daño que se está causando al medio ambiente. ¿Será que Arabia Saudita y los Emiratos en el fondo quieren que todo el planeta sea un desierto?

Lo interesante, o frustrante, de la cuestión es vivir en una sociedad donde no importa el daño que hagamos al medio ambiente, ni tampoco que mientras unos viven una vida completamente suntuosa otros se estén literalmente muriendo de hambre. La preocupación principal sigue siendo cómo generar más dinero y la mayor parte de la población está de acuerdo con esto, dado que la salud y la alimentación dependen directamente de tener dinero.

Aunque estoy de acuerdo con que nuestras acciones deben buscar proteger el medio ambiente y favorecer a otros, muchas veces me encuentro haciendo cosas que no hacen ni lo uno ni lo otro. Tal vez se la dicotomía de vivir en el sistema. Por ejemplo, soy consciente que el uso de combustibles fósiles como el petroleo contribuyen al calentamiento global, sin embargo uso mi automovil todos los días. ¿Será que la solución es dejar de usarlo? Aquí empieza el dilema, porque también sé que el hecho de que yo deje de usarlo no va a disminuir significativamente la contamincación.

Tal vez este sea el punto, nuestras acciones deben estar encaminadas a lograr reducciones significativas de estos factores de contaminación. Así como financieramente hablando se ha demostrado que de centavo en centavo no se hace una fortuna, sino que es necesario buscar un punto de apalancamiento que permita el crecimiento exponencial, igual deberíamos hacer en estos temas. Deberíamos enfocarnos en cambiar primero eso que más impacta el medio ambiente. Si es el uso de combustibles fósiles entonces deberíamos presionar las fábricas de automóviles para que fabriquen autos que utilicen otras fuentes de energía como el hidrógeno, que se ha venido probando en los últimos 15 años y ya se han producido y hoy funcionan autos impulsados por hidrógeno.

¿Por qué estas fábricas no han empezado a vender masivamente este tipo de vehículos? Sin duda debe haber una gran presión de aquellos que están "viviendo" del petróleo, seguramente los mismo petroleros son dueños de muchas de las fábricas de automóviles, ¿entonces qué podemos hacer los ciudadanos comunes para cambiar esto?

Parece un círculo sin salida, ¿tendremos que crear nuestras propias fábricas?¿Dejar de comprar para que se vean obligados a cambiar para mantenerse en el negocio?¿Empezar a usar medios alternativos de transporte en forma masiva?

Hoy no se me ocurre una buena respuesta, lo que es cierto es que mientras tanto los gobiernos únicamente les preocupa que haya calles anchas para evitar trancones, pero para nada que tanto automovil esté acabando con el medio ambiente. ¿O será que tampoco sirve que todo un país tome correctivos sobre el asunto?

¿O será que dado que sólo estaré en el planeta, siendo muy optimistas, por 70 años más, entonces no debería importarme? Al fin y al cabo cada generación debe enfrentar los problemas que le deja la anterior. ¿Será que si tomamos medidas ya, en el corto plazo sentiremos que estamos viviendo mucho mejor?

domingo, noviembre 09, 2008

Salvar los tiburones = Salvarnos a nosotros mismos

Hoy tuve la oportunidad de ver un especial sobre la grave situación de los tiburones como especie. Según un dato al final del documental resulta que durante la hora y media que duraba el documental mataban alrededor de 15 mil tiburones.

Debo confesar que nunca me había detenido a pensar acerca de esta situación, a pesar de que algo había escuchado. Como decían los autores del documental tal vez ese imaginario de los tiburones como asesinos, que comen humanos, hace que este tema no se vea tan grave como cuando se habla de salvar los delfines.

La lógica del discurso me impactó, decían que siendo el tiburón el principal predador del océano durante los últimos 400 millones de años, era uno de las herramientas principales de la naturaleza para mantener el equilibrio. Y queda fácil entender cómo la pérdida de ese equilibrio nos puede afectar, con una de las explicaciones.

Uno de los principales productores de oxígeno en el planeta es el plancton en los océanos. Muchas especies se alimentan de este, pero si hay un crecimiento desbordado de estas especies, entonces puede llegar a disminuir la cantidad de plancton en los océanos y por lo tanto el oxígeno en nuestra atmósfera.

El tiburón siendo uno de los principales predadores, entonces podría decirse que juega un papel protagónico en este control de especies que se alimentan de eso que nos da el oxígeno. Nosotros muy inteligentemente estamos acabando con los tiburones y orgullosos de estar acabándonos.

Pero ¿por qué hay gente acabando con los tiburones? No es que quieran acabar con el planeta, por lo menos no directamente, resulta que las aletas de tiburón tienen un alto precio en el mercado y se consumen como un plantillo exclusivo.

Es decir estamos literalmente muriendo por comernos un platillo de aleta de tiburón, que especie tan brillante somos.

Luego de este caso me queda la pregunta ¿Qué estoy haciendo que esté contribuyendo a matarme?

http://www.savingsharks.com/
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