domingo, noviembre 09, 2008

Salvar los tiburones = Salvarnos a nosotros mismos

Hoy tuve la oportunidad de ver un especial sobre la grave situación de los tiburones como especie. Según un dato al final del documental resulta que durante la hora y media que duraba el documental mataban alrededor de 15 mil tiburones.

Debo confesar que nunca me había detenido a pensar acerca de esta situación, a pesar de que algo había escuchado. Como decían los autores del documental tal vez ese imaginario de los tiburones como asesinos, que comen humanos, hace que este tema no se vea tan grave como cuando se habla de salvar los delfines.

La lógica del discurso me impactó, decían que siendo el tiburón el principal predador del océano durante los últimos 400 millones de años, era uno de las herramientas principales de la naturaleza para mantener el equilibrio. Y queda fácil entender cómo la pérdida de ese equilibrio nos puede afectar, con una de las explicaciones.

Uno de los principales productores de oxígeno en el planeta es el plancton en los océanos. Muchas especies se alimentan de este, pero si hay un crecimiento desbordado de estas especies, entonces puede llegar a disminuir la cantidad de plancton en los océanos y por lo tanto el oxígeno en nuestra atmósfera.

El tiburón siendo uno de los principales predadores, entonces podría decirse que juega un papel protagónico en este control de especies que se alimentan de eso que nos da el oxígeno. Nosotros muy inteligentemente estamos acabando con los tiburones y orgullosos de estar acabándonos.

Pero ¿por qué hay gente acabando con los tiburones? No es que quieran acabar con el planeta, por lo menos no directamente, resulta que las aletas de tiburón tienen un alto precio en el mercado y se consumen como un plantillo exclusivo.

Es decir estamos literalmente muriendo por comernos un platillo de aleta de tiburón, que especie tan brillante somos.

Luego de este caso me queda la pregunta ¿Qué estoy haciendo que esté contribuyendo a matarme?

http://www.savingsharks.com/

miércoles, octubre 08, 2008

Miércoles de vida

Tantas cosas pasan a nuestro alrededor en cada segundo que parece que hemos logrado entrenar nuestra mente para ignorarlas, tal vez con la idea de poder vivir tranquilos. En este momento como tantas otras veces me encuentro sentado en un café, esperando que llegue la hora de ir a dictar una charla a un puñado de empresarios con ganas de mejorar sus empresas en estos difíciles tiempos.

Mientras estoy sentado a mi alrededor se mueve toda una sinfonía de vida, el personal del sitio, los clientes, aquellos que pasan por fuera del local y además todos aquellos que aparecen en las noticias de las revistas que tiene el sitio a disposición del público y todo el resto del mundo al cual puedo acceder a través de la red cada vez menos finita.

Esta semana es semana de receso de los colegios y esto hace que gran parte de esa audiencia disponible para observar sean jóvenes, la mayoría supongo entre 14 y 18 años. Curiosamente a este sitio han entrado más mujeres en grupos de 3 o 4, supongo que a esa edad la costumbre de sentarse a charlar al son de un helado o café debe ser más de mujeres que de hombres. Aunque rápidamente doy un vistazo al personal del sitio y me encuentro con que casi el 80% son mujeres, ¿será que se ha reducido el número de hombres en esta región? Puede ser que se haya reducido, o puede ser que este tipo de sitios llame más la atención de las mujeres tanto para trabajar como para disfrutar.

Por supuesto no pueden faltar las parejas, que tal vez sea una de las situaciones en que un hombre decida asistir a un sitio simplemente a charlar y tomar un café. Desde donde estoy no alcanzó a ver todo el sitio, pero supongo que de vez en cuando debe entrar un personaje solo con la idea de pasar el rato, claro vale la pena recordar que estoy con mi computador y además acceso a Internet lo que hace el rato un poco más entretenido.

En cierta forma da tranquilidad estar en un sitio donde se es atendido, y parece no impactar la crisis financiera global, la reelección o la violencia que nos recuerdan las noticias a diario. Claro que dentro de las revistas disponibles hay varias de ese tipo de noticias, pero también podemos decidir sumergirnos en las de moda o farándula, donde los problemas parecen menos importantes.

Ha sido un día de diversas emociones, desde la gran angustia por tener a mi papá en una unidad de cuidado intensivo en Lima (Perú), hasta la tranquilidad de estarme tomando un delicioso café Italiano en el Oma de Salitre Plaza en Bogotá D.C. (Colombia).

Un día más de vida con el privilegio de poder utilizar una red menos finita y vivir en un mundo cada vez más de todos.

martes, agosto 05, 2008

La lógica de la vida en la ciudad

Hoy mientras almorzaba en la plaza de comidas de uno de los centros comerciales de Bogotá, saltó a mi mente una simple pregunta ¿para qué estoy aquí hoy?

Tratando de responder la pregunta comencé por la actividad que iba a realizar una vez terminara de almorzar, que era reunirme con unos empresarios para determinar si podían participar de un programa que busca ayudarlos a mejorar sus ganancias. Esta reunión hace parte de un contrato que hicimos con una entidad.

Hasta ahí sigo sin responder la pregunta.

Entonces tomé otro camino, empecé por lo que estaba almorzando. El almuerzo lo compré en uno de los locales. Para poder comprarlo tuve que generar un ingreso suficiente para comprarlo. Este ingreso lo he obtenido ayudando a otras empresas a generar más ganancias, que a su vez les permitirán, seguramente, comprar almuerzos en locales de centros comerciales, entre otras cosas.

Esa es la lógica de la vida en ciudad, salimos de nuestra casa a viajar por lo menos una hora a un sitio donde trabajamos, de donde recibimos un ingreso que nos permite pagar la vivienda, la comida y otras cosas más. Y así día a día, viaje-trabajo-comida-trabajo-viaje-dormir y vuelve y empieza.

Con la ayuda de la tecnología algunos suprimen lo del viaje y entonces sólo queda trabajo-comida-trabajo-dormir. Y ¿para qué hacemos esta rutina día a día?¿Habría alguna diferencia si estuviésemos en otro sitio?¿Por ejemplo si viviéramos en el campo? Tal vez no, la rutina es la misma, sólo cambia el contenido de cada paso.

Y ¿qué gracia tiene hacer esto día tras día? Acaso esa es la idea de nuestra existencia, un loop infinito de viaje-trabajo-comer-trabajo-viaje-dormir?

¿Qué puede sacarnos de este loop?¿Será necesario tener este loop?¿Será que a pesar de que parece un loop muy aburrido, si no lo tuviésemos moriríamos de aburrimiento?

Bueno por lo menos hoy cambie un poco el loop, hoy fue viaje-trabajo-comida-trabajo-viaje-escribir-dormir.

Este loop es el que me permite obtener los ingresos, que me ayudarían a salir de él. ¿Qué pasaría si tuviese una máquina de hacer dinero?¿O si algún día tomara la decisión de una vida ascética?¿De todas formas buscaría un loop?

domingo, julio 06, 2008

Fijando un propósito

Si entendemos mejor nuestro mundo y los principios que lo gobiernan entonces nuestras vidas serán mejores.

¿Qué entendemos por unas vidas mejores? Esto es algo aparentemente complicado de definir, ya que cada persona puede tener su propio concepto de vida mejor, sin embargo las dos palabras per se tienen implicaciones.

Vida es lo contrario de muerte, por lo tanto eso implica que cualquier cosa que promueva la muerte será contrario a lo que queremos, por ejemplo, la guerra, la droga, los cigarrillos, la violencia, contaminación, etc. ¿Será necesario que unos mueran para que otros vivan?

En este punto podríamos recurrir al postulado de la selección natural, donde sólo sobrevive el más fuerte, lo cual implica que para que tener vida, otros deben perder la suya. Si creemos que esto es cierto nos estaríamos enfrentando a la creencia de que es necesario que algunos mueran para que otros vivan.

No debemos olvidar que es muy raro ver en la naturaleza que dos organismos de la misma especie se ataquen y destruyan, pero supongo que debe existir, creo que he escuchado casos donde alguno de los padres debe morir para que el hijo pueda vivir.

Pero dado que somos seres racionales y lo que nos diferencia de otras especies es supuestamente esa capacidad que tenemos de "dominar" la naturaleza, entonces no podemos escudarnos en que la naturaleza así lo dispuso, sino que debemos entender por qué nuestra racionalidad nos lleva a pensar que el sacrificio de unos es un mal necesario y aceptable.

Antes de tratar de entender esa racionalidad, he decidido fijar mi propósito creyendo que esta vida mejor que buscamos es una vida mejor para todos, que todos podemos vivir mejor sin necesidad de sacrificar otro ser humano.

Con el fin de asegurar lo anterior fijaré un primer principio de vida:
- NO apoyar decisiones o acciones que contribuyan a la muerte de un ser humano

Hasta este punto tendría claro un primer principio para fijar mi propósito, sin embargo aún quedan abiertas muchas posibilidades y todavía no hemos hablado de la segunda palabra: mejor.

¿Qué es mejor?
Por otro lado está la palabra mejor. ¿Cómo hacemos para saber que estamos mejor? ¿Cómo podría decir que mi situación actual es mejor que la de hace un año?

Decir que estamos mejor implica tener un punto de referencia, así por ejemplo si ayer me dolía el estómago y hoy no me duele, podría decir que estoy mejor, siempre y cuando me guste estar sin dolor de estómago. Esto me hace pensar que ese mejor, depende de lo que me guste o de lo que yo quiera.

Esto podría hacernos pensar en que es una decisión totalmente individual, lo que yo quiero no es lo mismo que ud. quiere, y así sucesivamente, es lo que hemos interpretado como libertad. Sin embargo no podemos olvidar la primera palabra, Vida y que esta es lo contrario a la muerte. Por lo tanto eso que yo quiera debe contribuir a la vida, de lo contrario estaré en contravía de lo que queremos, incluso de lo que yo mismo quiero.

¿Puedo saber si estoy mejor sin tener un propósito en la vida?¿Puede un sistema saber si está mejor si no tiene una meta definida?

Creo que no, es necesario tener una meta, fin o propósito. Y además de esto, una vez establecido el propósito debo tener una forma de medir que estoy contribuyendo al propósito. Este propósito no es algo a lo cual debo llegar, sino algo a lo cual debo contribuir día a día. Por ejemplo si mi propósito es ayudar a curar a la gente, entonces estudiar medicina es una forma de contribuir a ese propósito. O si soy un hospital, entonces debo estar haciéndolo desde que abro las puertas.

La pregunta en este punto es ¿este mejor tendrá que ver con que el sistema esté mejor o con que el individuo esté mejor o con ambos?

Como seres sociales, siempre somos parte de sistemas, o por lo menos de uno la sociedad. Será posible que estemos mejor, mientras el sistema está cada vez peor? Si somos parte del sistema creo que esto no puede ser posible.

Miremos un ejemplo a nivel micro, un empleado en una empresa. ¿Será posible que el empleado esté mejor, mientras la empresa está cada vez peor? Creo que no, si la empresa está cada vez peor, el ambiente laboral será malo, habrá más presiones, incumplimiento en los pagos, y así hasta poder perder el empleo.

Otro ejemplo, una familia. ¿Podrá el hijo estar bien mientras los padres están en crisis? Vemos que no, muchas veces el rendimiento académico baja, se llega a pelear con los amigos, caer en vicios, etc.

Esto nos pone otro punto de referencia y es tener en cuenta el sistema al cual pertenecemos o queremos pertenecer. Nuestro propósito debe contribuir a la mejora de ese sistema, a que esa es la única forma de que como individuo esté mejor.

¿Será entonces que el segundo punto para establecer un propósito es definir qué sistema quiero mejorar?

domingo, junio 01, 2008

Cuestionarse, el camino a la realidad

El debate realizado sobre competir o no competir, permitió que se pusiera de manifiesto los sesgos y condicionamientos a los cuales hemos sido expuestos durante nuestro camino educativo. Es sorprendente la tendencia a etiquetar los conceptos y cómo estas etiquetas a su vez se convierten en velos que ocultan aún más la realidad.

Es un hecho que nadie tiene la verdad última, también es un hecho que la realidad es una, igualmente es un hecho que cada uno de nosotros tiene su propia interpretación de esa realidad. Esto nos pone en un acertijo, si el objeto es uno, y cada uno tiene su propia interpretación del objeto, ¿qué podemos hacer para tener la mejor descripción del objeto?

Creo que una buena forma de resolver este acertijo es escuchar distintos puntos de vista, mostrar el objeto a otras personas y entender su descripción, esto con el único fin de validar, invalidar o complementar mi interpretación. Aquí es donde cuestionar es importante, cuestionar lo que pienso lo que me dicen, este debe ser un ejercicio desapasionado, objetivo, porque de lo contrario no podré apreciar el nuevo punto de vista y por lo tanto no mejorará mi interpretación de la realidad.

A medida que complementamos nuestras interpretaciones con distintos puntos de vista, tendremos un mejor entendimiento de la realidad, y si todos hacemos este ejercicio continuamente, entonces la interpretación de la realidad de los individuos será cada vez más cercana a la realidad y por lo tanto sentido común.

Es importante preguntarnos constantemente, ¿por qué pienso como pienso? ¿por qué actuó como actuó? ¿por qué lo que me dicen es válido o no?, la validez de un argumento depende de su lógica y no de quien lo diga.

Es una gran misión no permitir que nuestros prejuicios, ni los prejuicios de otros, nos priven de entendimiento.

miércoles, mayo 21, 2008

¿Será cuestión de dinero?

A diario nos topamos con el afán o preocupación de las personas por el dinero. Muchos incluso lo ponen como fin y no como medio. Y a pesar de que en muchas partes hemos leído, visto o aprendido que el dinero no es lo importante, cuando se va a tomar cualquier decisión esta sigue siendo la primera consideración. Se piensa, si muy bonito el cuento de que el dinero no lo es todo, pero si se necesita para todo lo que quiero hacer.

Entonces ¿será que esa gente que cree y dice que el dinero no es lo importante, lo dicen o porque ya tienen mucho o porque están locos?

Seguramente pensamos, claro que tan fácil es decir que el dinero no es lo importante, cuando se tiene un montón. O si por el contrario es alguien que no tiene, entonces decimos, claro se nota que no le importa por eso está como está. Entonces no importa si el que lo dice tiene o no tiene, de cualquier manera nos parecerá un comentario irrelevante.

Digamos que por un momento sucumbo y creo en la idea generalizada de que la cuestión es de dinero. Entonces ahora les pregunto ¿cuánto dinero?¿Hay algún estándar, alguna meta aceptada, un punto donde ya quede tranquilo y satisfecho?¿Un punto donde ya no tenga que preocuparme por esto y pueda empezar a dedicarle tiempo a lo que realmente me gusta?

Será que tengo que hacer cuentas, proyectar cuántos años pienso vivir y cuánto sería un nivel de gastos que me permita vivir de la manera que quiero por el resto de mi vida y trabajar hasta acumular esta cantidad y una vez acumulada entonces dedicarme a vivir?

Supongamos que quiero vivir 100 años. Hoy vivo cómodamente, pocos lujos, con la posibilidad de viajar, estudiar y comer bien. Esto en Colombia en la actualidad puedo hacerlo tranquilamente con 4 millones de pesos al mes (U$2000 aprox). Como hoy no tengo hijos, lo duplicaré, pensando en que de pronto mañana me de por esas. Entonces estaríamos hablando de 8 millones de pesos (U$4,000 aprox) mensuales. Si quiero vivir 100 años y ya llevo 35, entonces me quedarían 65. Según esto podría retirarme a vivir tranquilamente en el momento que acumule 8x12x65=6,240 millones de pesos (U$3 millones aprox).

Una cifra un poco elevada, por lo visto me va a tocar trabajar toda la vida, porque si quisiera solo trabajar 30 años más, tendría que ganar mensualmente 17 millones de pesos, para que a partir de los 65 pudiera descansar y recibir 8 millones mensuales. Realmente el panorama no es muy alentador que digamos. Buscaré complementar estas cuentas viendo la propuesta de un fondo de pensiones y las destinaciones de los gastos.

Hasta este punto entonces podría decir que si pongo el dinero como meta, entonces estaré toda la vida tratando de llegar al óptimo y ¿a qué horas voy a vivir?¿Tendrá sentido dejar pasar la vida sólo por la búsqueda de un nivel óptimo de dinero? o ¿será mejor vivir?

lunes, abril 28, 2008

Por el bien de Colombia ¡No a la reelección!

Hoy cuando se abre el debate para una segunda reelección, es preciso analizar qué tan conveniente es para el país, qué puede ser lo bueno y qué lo malo, para con base en esto tomar la mejor decisión. Abordaré el análisis desde tres puntos de vista, el económico, el social y el político.

Desde el punto de vista económico según las cifras el PIB ha aumentado en sus años de gobierno, con un crecimiento mayor al promedio de la región. El crecimiento económico, en gran parte, se ha dado debido al gran aumento de la inversión extranjera directa. Sin embargo cuando revisamos en dónde se ha concentrado esta inversión encontramos que el principal receptor de estos recursos ha sido el sector petrolero. Gracias a los altos precios del petróleo, muchas corporaciones multinacionales están buscando hacerse con este jugoso negocio donde les sea posible, y Colombia está en esta lista. ¿Será que si tuviésemos otro presidente la situación no sería la misma? Sin duda sería la misma sin importar quien estuviera de presidente, las empresas petroleras siempre han estado en el país y en los lugares de mayor conflicto, la rentabilidad del negocio lo puede todo.


En segundo lugar está el sector manufacturero, dentro del cual la transacción más grande fue la compra del 52% de Acerías Paz del Río por una una firma brasilera, seguida por la venta de Petco a una empresa mexicana. Esto nos permite ver que la inversión extranjera ha consistido en comprar empresas ya existentes en el país, es como vender la casa y luego decir que ha mejorado mi situación económica. Otro ejemplo de esto fue la venta de Bavaria.

Conclusión en lugar de un verdadero desarrollo económico, podemos estar hablando de que se mejoró la liquidez del país, pero a costa de los ingresos del futuro, igual que lo que le pasa a una empresa cuando vende sus activos o a despedir empleados para mejorar su liquidez. En el corto plazo esto da una sensación de bienestar, sin embargo en el mediano plazo puede llevar a la quiebra a la empresa. Un ejemplo de la gravedad de la situación es la balanza comercial negativa y el déficit fiscal que hoy tiene el país.

El segundo punto de vista que quiero abordar es el social. En este punto hay un mayor consenso sobre la mala gestión del gobierno. Encontramos cosas como aumento de la informalidad, maniobras estadísticas para mostrar mejores cifras en cuanto a desempleo y aún así lo único que se ha logrado es mantenerlo igual, situación que se refleja en el aumento de la pobreza en el país. Y más grave que lo económico está el atropello a los derechos humanos, por parte no solo de los grupos ilegales sino del mismo Estado. Hoy ya encontramos varios militares condenados por masacres de campesinos. Y dando apenas un breve vistazo a la educación y a la salud vemos que la situación no es nada favorable, hoy se dice que la cobertura de salud es tan deficiente como lo era cuando se propuso el nuevo sistema, con el agravante que ahora cubre menos problemas. De hecho nos encontramos con mucha frecuencia situaciones donde para ser atendido es necesario recurrir a tutelas.

Y por último el punto de vista político. En la constitución de 1991 se acordó que no se permitía la reelección. Cuando sube Uribe al gobierno lo hizo aceptando este pacto social establecido, sin embargo a la mitad de su gobierno, aprovechando su supuesta popularidad decidió modificar ese acuerdo social para que pudiese ser reelegido. Se pasó un proyecto ante el congreso para modificar la constitución y después de varios inconvenientes salió aprobada, sin embargo dejó un sin sabor. El sólo hecho de modificar la constitución para su propio beneficio es una acción que debilita la institucionalidad del país, fue una ataque directo a los cimientos de la misma.

Al ser aprobada la reforma, siguió todo su gobierno haciendo campaña, y cuando se lanzó obtuvo una ventaja arrolladora sobre los otros candidatos. Hoy muchos de los congresistas que aprobaron el proyecto de reelección están siendo investigados, y algunos ya han sido sentenciados, por vínculos con paramilitares. El último congresista capturado fue Yidis Medina quien confesó haber cambiado su voto a cambio de los beneficios que le había prometido el gobierno, en cabeza del presidente. Este hecho no solo es grave por el delito de cohecho cometido, sino porque demostraría que la aprobación del proyecto de reelección fue ilegal y por lo tanto convierte al gobierno actual en un gobierno ilegítimo.



Si la mejora económica que se supone era su mayor logro se ha dado gracias a las circunstancias mundiales y será fugaz para el país, y lo social e institucional se encuentran tremendamente amenazados, entonces apoyar una nueva reelección es como apoyar un atentado contra nuestra propia madre, la madre patria, es darle un empujoncito para que caiga más rápido, usted decide.