domingo, enero 24, 2010

Me deja ver su maleta...

Debo confesar que me molesta mucho esa rutina de revisión de maletas y carros a la entrada de los centros comerciales o edificios. No sólo por el hecho de que por defecto se piensa que todos somos delincuentes, sino además por lo absurdo de la medida.

En teoría esta medida es con el fin de mejorar la seguridad de todos, sin embargo quisiera ver las estadísticas sobre cuántas bombas han detectado a través de este método de revisión. Yo creería que ninguna por la forma en que se hace. Por ejemplo cuando uno abre la maleta el guardia lo único que hace es mirar dentro, sin importar que vea al interior. Ó cuando lo hace al automóvil con el perro, donde le tienen que abrir el baúl al perro para que pueda oler, cuando según entiendo tienen un super olfato (según wikipedia: su área olfatoria es 20 veces más gruesa, con 40 veces más células olfatorias), lo que me hace pensar que no son super perros y por ejemplo la llanta de repuesto podría estar llena de explosivos.

Vale la pena aclarar que eso es lo que se hace aquí en Colombia, he tenido la oportunidad de estar en otros países como EEUU o Japón y esta revisión ni siquiera se les ocurre. Pero claro como acá somos tan avanzados en la lucha antiterrorista, entonces debe ser que a esos otros países no se les ha ocurrido tan genial idea.

Aunque la medida tiene su lado bueno, genera empleo, porque donde debería haber una persona, o ninguna en caso de que la expedición del tiquete del parqueadero sea automática, siempre habrá uno más y un perro. Esto mejora las ventas de las compañías de seguridad, las cuales han terminado recibiendo un beneficio de actos crueles como las bombas. Igualmente como sabemos en nuestro país el ejército se lleva una buena parte del presupuesto, gracias a esos actos terroristas como los del Nogal, bien reza el conocido refrán, nadie sabe para quien trabaja, o si sabrán?

¿Quien más se habrá visto beneficiado por la inseguridad, o el terrorismo?

martes, septiembre 29, 2009

La Vida y la Muerte

Han pasado varios meses desde mi último escrito. He estado terminando mi proyecto de grado y esto me ha tenido alejado de la escritura, aunque no de mi constante filosofar.

Igualmente han pasado varios sucesos de aquellos que marcan la existencia y que seguramente ocuparan varios escritos más. En el orden que entendemos, primero ocurrió el nacimiento de mi primera hija, creo que sólo en ese momento puede uno entender lo que significa tener un hijo. Muchas cosas pueden decirnos acerca de esto, pero lo cierto es que sólo cuando lo vivimos podemos tener acceso a este pedazo de sabiduría. La oportunidad de ver crecer y desarrollar a un ser humano y además poder de alguna manera influir en esto es uno de los privilegios de la existencia.

El otro suceso ocurrido a principios de este mes, fue la muerte de mi abuelita materna. Tuve la oportunidad de compartir 36 años con ella. Era la más alcahueta y consentidora, recuerdo esos días de universidad en que nos acostábamos a su lado en un momento de la tarde y luego teníamos que ir a clase y ella nos decía, para que se levanta, quédese ahí, eso un día que no vaya, además está haciendo mucho frío. Realmente puso a prueba nuestra voluntad.

Murió a sus 89 años de existencia, en un mes se extinguió su vida, desde una fractura de cadera, una neumonía, un paro respiratorio y 20 días de cuidados intensivos.

Mi hija pudo estar en los brazos de su bisabuela varias veces, desde que nació en abril, las venidas de mi abuelita al apartamento se incrementaron, a pesar de tener que subir 6 pisos por escalera para verla. Pacientemente subía con tal de ver a su bisnieta. La últimas vez que se vieron fue la noche que la llevaron de la casa a la clínica antes de ingresar a la UCI.

El comienzo y el fin de la vida, en estos meses, sin duda muchos temas de reflexión que espero abordar proximamente.

domingo, marzo 08, 2009

La Hermana María

Hace unos días, para ser más precisos el 18 de enero, día de mi cumpleaños, fue la última vez que vi a la Hermana María. Por casualidad estaba por Bogotá ese día y llamó a mis papás que me habían invitado a almorzar y les dijo que ella también iba, que la recogieran. Así fue como nos encontramos en el restaurante y tuve la oportunidad de hablar un rato con ella mientras esperábamos que nos asignaran mesa. Me preguntó que estaba haciendo, le conté con la mayor cantidad de detalles que pude, por lo general no doy muchos detalles, y luego hablamos de cuando estuvo en República Dominicana, de lo contenta que estaba y que incluso llegó a ocultar o enferma que se encontraba con tal de que no la devolvieran.

Estuvo varios días enferma, con fiebre y aún así trabajando con la comunidad en donde estaba, donde por cierto no había agua potable, ni ningún servicio. y escasez de alimentos. Una comunidad realmente pobre, como tantas que podemos encontrar en estos países. Aún bajo estas malas condiciones ella estaba feliz, tan feliz que hizo todo lo posible porque no la devolvieran, este es un tipo de felicidad que a la mayoría nos cuesta mucho trabajo entender, porque no tiene nada que ver con dinero o comodidad.

Finalmente las otras hermanas se dan cuenta de lo mal que estaba y la envían de regreso a Bogotá donde debe ser atendida en hospital y le encuentran una infección y anemia. Se recupera de esto y la envían a una comunidad en Fusa.

Mientras me contaba lo feliz que estaba allá se notaba su tono nostálgico de no poder estar allá de nuevo, donde se confirma que la comodidad de la casa donde vive hoy, con todos los servicios, buena alimentación, salud, etc., no tiene nada que ver con lo que a ella le hace plenamente feliz.

Sin embargo esto no quiere decir que estuviera triste, la Hermana María siempre estaba tal vez más que feliz, en armonía. Siempre transmitía felicidad, paz y juventud a su alrededor. Fue reconocida por cosas como que era la monja que se la pasaba en moto en Agua de Dios, un pueblo donde trataban personas con lepra hace muchos años, o la monja que se subía en una bicicleta estática a hacer su rutina de ejercicios, vale la pena decir que de esto no hace mucho.

Ese día del almuerzo también hablamos de política, me dijo que Obama le simpatizaba, pero que la había embarrado estando de acuerdo con el aborto. Apenas dejamos unos interrogantes abiertos respecto al tema, si se prohibe la gente lo sigue haciendo, pero en condiciones de baja salubridad lo que aumenta la mortalidad de las mujeres, ¿entonces qué hacer?

También estuvimos hablando un poco del país, apenas se pudo percibir su simpatía con el gobierno actual, pero también su poca información respecto a la cantidad de violencia que ha generado el mismo.

Hablamos también de religión, le pregunté qué pensaba sobre el Papa actual. Me dijo que no habían sentido la diferencia, que no había hecho muchos cambios, a lo cual le respondí que había hecho uno muy importante, había vuelto a aceptar la existencia del infierno, lo cual había sido desmontado con Juan Pablo II, entonces muy sorprendida me dijo, ¡¿Juan Pablo II dijo que el infierno no existía??!

Finalmente nos dieron la mesa y pedimos, ella no estaba muy segura sobre lo que quería y entonces le sugerimos que pidiera salmón, ella nunca lo había probado y aceptó nuestra recomendación, de nuevo demostrando sus ganas de aprender y probar nuevas cosas. Nos trajeron la comida y le encantó el salmón, nos compartió bocado a mis hermanos y a mi y tomo sangría para pasar el salmón.

Terminamos ese marivolloso almuerzo de mi cumpleaños con una sesión de fotos, luego nosotros fuimos a casa de mis padres y mis hermanos la llevaron a ella hasta Soacha donde tomaría su transporte a Fusa.

Esta fue la última vez que vi a la Hermana María.

Días después le tuvieron que hacer una operación porque según dijeron tenía una deficiencia cardiaca y ya estaba usando oxígeno de vez en cuando. Ella accedió a la operación y en medio de la operación le dió un infarto, sin embargo salió de la cirugía y estuvo en cuidados intensivos unos días. Consciente, pero muy débil. Sólo hasta que nos dijeron que la operación no había salido del todo bien, y que mi Papá fue a visitarla al hospital, vió en su historia médica que la Hermana María tenía 80 años. No lo podíamos creer, para nosotros ella no podía tener más de 70, por su nivel de actividad, juventud, carisma, todo, su actitud era de una persona muy joven, que asume riesgos, aprende, disfruta cada momento, desafortunadamente al organismo si le pasa el tiempo.

Resistió lo que más pudo, pero su corazón ya no dió más y hace dos días la Hermana María paso al siguiente plano.

Hoy escribo esta historia porque fue para mi una persona ejemplar, sus acciones correspondían completamente a lo que pensaba. Tenía una mente libre, pero sobre todo supo su vocación desde muy joven y todo lo que hizo lo hizo en función de esta vocación, una vocación de servicio a la comunidad como enfermera que fue.

Gracias Hermana María por habernos mostrado la alegría de seguir la vocación y haber compartido con nosotros estos momentos y charlas. Le mando un fuerte abrazo desde mi corazón. ¡Dígame!

jueves, febrero 12, 2009

¿Violencia como solución al conflicto?

Esta semana en una reunión de academia una de las participantes pregunto al conferencista si era posible lograr desarrollo en una sociedad en conflicto donde la violencia es la principal mecanismo de solución.

Al escuchar la pregunta mi primera reacción fue pensar que era una atrocidad decir que la violencia es una forma de solución de conflicto. Luego de pensarlo lo dije tal cual y por supuesto mi comentario generó una reacción enérgica por parte de quien había hecho la pregunta, argumentando que no solo ella hacía tal afirmación sino que varios autores decían los mismo.

Ya en este punto muchas reflexiones surgen: ¿será la violencia una solución al conflicto?¿El conflicto es algo negativo per sé?¿Qué consecuencias trae ver el conflicto como sinónimo de violencia?¿Será suficiente argumento que un autor haya escrito eso?

Primero valdría la pena aclarar la definición aceptada de conflicto y violento:

conflicto.

(Del lat. conflictus).

1. m. Combate, lucha, pelea. U. t. en sent. fig.

2. m. Enfrentamiento armado.

3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.

4. m. Problema, cuestión, materia de discusión.

5. m. Psicol. Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.

6. m. desus. Momento en que la batalla es más dura y violenta.


violento, ta.

(Del lat. violentus).

1. adj. Que está fuera de su natural estado, situación o modo.

2. adj. Que obra con ímpetu y fuerza.

3. adj. Que se hace bruscamente, con ímpetu e intensidad extraordinarias.

4. adj. Que se hace contra el gusto de uno mismo, por ciertos respetos y consideraciones.

5. adj. Se dice del genio arrebatado e impetuoso y que se deja llevar fácilmente de la ira.

6. adj. Dicho del sentido o interpretación que se da a lo dicho o escrito: Falso, torcido, fuera de lo natural.

7. adj. Que se ejecuta contra el modo regular o fuera de razón y justicia.

8. adj. Se dice de la situación embarazosa en que se halla alguien.

Viendo estas definiciones del DRAE, queda claro que en nuestra lengua algunas de las definiciones de conflicto incluyen violencia, lo cual explica la confusión. ¿Habrá diferencia entre conflicto y violencia?¿Cómo podemos hacerla evidente?

Tal vez si hablamos de personas nos quede más fácil entender la diferencia. ¿Será lo mismo una persona conflictiva que una persona violenta? Creo que no. Creo que podríamos decir que todas las personas violentas son conflictivas, pero no que todas las personas conflictivas son violentas. Si esto es válido entonces también podemos decir que todo acto de violencia tiene implícito un conflicto, pero no todo conflicto implica violencia.

En este punto voy a recurrir a una definición más simple de conflicto, conflicto es un choque entre dos quieros, bien sea entre dos partes o con uno mismo. El choque entre quieros se presenta porque son excluyentes entre sí, es decir no se pueden realizar de manera simultánea.

Igual podemos utilizar una definición de violencia más simple, para mi violencia sería utilizar la fuerza o poder para diezmar la voluntad de otros e imponer la mía.

Podríamos remitirnos al ejemplo del caso colombiano de la eterna "pelea" guerrilla-estado, pero no alcanzaría el blog para desenredarlo, así que utilizaré un ejemplo cercano que justamente sucedió mientras pensaba en este tema.

Estaba en casa de mis padres cuando de repente empiezo a escuchar a mi papá discutiendo con otras personas todos en tono airado. En principio no quise involucrarme, pero cuando empecé a escuchar que aquellas personas empezaban a hacer amenazas, diciendo cosas como "solo venimos a decirle que no lo vuelva a hacer, porque ud. no sabe con quien se está metiendo".

Como están las cosas hoy en día en nuestro país, donde la vida no se considera sagrada, una frase de estas fácilmente puede entenderse como una amenaza de muerte. Entonces decido ver que es lo que pasa e intervenir. Lo primero que hago es ponerme entre ambas partes y tratar de hablar con las señoras que fueron a reclamar, lo cual me cuesta un poco de trabajo porque mi papá mientras tanto está detrás reclamándoles en tono muy alto, así que me toca tratar de que baje la voz y escuchar a las señoras al tiempo, específicamente a la mamá, porque en ese momento me dí cuenta que eran mamá e hija.

Luego de entender más o menos su reclamo lo único que puedo decirles es que dado que no quieren hablar, cada uno debe acudir a la administración y poner allí su queja, finalmente la señora se da cuenta que de esa situación no va a sacar nada y ya puso la queja en la administración.

Sin duda esta fue una situación de conflicto, donde ambas partes estaban acudiendo a la violencia, unos con amenazas y el otro hablando duro. En ningún momento se detuvieron a entender cuál era el conflicto y mucho menos a encontrar un ganar-ganar. Si lo hubiesen hecho estoy seguro que en lugar de ser dos vecinos que no se quieren hoy, habrían abierto la puerta para ser dos vecinos amigos.

¿Cuál fue la situación que generó esta pelea?

Algunos hechos: En el conjunto de mis padres está permitido tener mascotas, pero está prohibido que las suban en el ascensor. Mi Papá es miembro del consejo de administración. Las señoras tienen un par de perros y viven en el secto piso.

Un día la empleada de las señoras entraba con los perros y mi Papá se fue detrás para verificar que respetara la prohibición. Como era de esperarse la señora se subió al ascensor con los perros, y la reacción de mi Papá fue sujetar la puerta y decirle que se bajar porque eso estaba prohibido. La señora, seguramente un poco intimidada, se bajó y subió por las escaleras, pero al llegar al apartamento rompió en llanto y les contó a su empleadora lo sucedido.

La reacción de las señoras, fue ofuscarse profundamente, calificar el asunto de atropello y acto seguido luego de ir a la administración fueron al apartamento de mis padres a amenazar a mi Papá.

Como podemos ver niguna de las partes involucradas, trató de entender el conflicto y lograr una solución ganar-ganar. Las necesidades de comodidad y cumplimiento del reglamento seguirán sin satisfacerse, y todas las partes estarán incómodas, porque quieran o no seguirán viviendo por un buen tiempo en el mismo conjunto.

Una situación simple que deriva en una cadena de efectos indeseables cada uno más indeseable que el anterior y todo porque en ningún momento la intención de las partes es llegar a un ganar-ganar.

Seguramente a diario podremos encontrar este tipo de problemas y eso nos ha llevado a pensar que conflicto es sinónimo de violencia, y entonces en vez de tratar de resolverlos, reaccionamos de manera violenta. Esto tiene un impacto grave en la sociedad, porque además de la violencia, resulta que resolver lso conflictos es lo que nos permite ser mejores día a día, por lo tanto una sociedad/individuo que no trata de resolver sus conflictos de manera ganar-ganar, es una sociedad/individuo condenada(o) al atraso.

sábado, noviembre 22, 2008

¿Quién debe preocuparse?

Hoy una noticia en el periódico contaba sobre la inauguración de un fastuoso hotel en Dubai, la llamaron la fiesta de los petrodólares. Eso me recordó las inmensas fortunas que se pueden encontrar en Arabia Saudita y Emiratos Árabes, tan altas que ni siquiera las cuentas cuando hacen los Ranking de los hombres más ricos. Al lado de estos jeques Bill Gates es un pobre alpargatudo. ¿Por qué sucede esto en algo que decidimos llamar "civilización"? Me recuerda la pregunta que le hicieron a Ghandi respecto a qué pensaba acerca de la civilización occidental, él respondió, sería una buena idea.

Sin duda estamos lejos de poder considerarnos civilizados. El problema con el petróleo, no sólo es la inmensa concentración de riqueza, sino el gran daño que se está causando al medio ambiente. ¿Será que Arabia Saudita y los Emiratos en el fondo quieren que todo el planeta sea un desierto?

Lo interesante, o frustrante, de la cuestión es vivir en una sociedad donde no importa el daño que hagamos al medio ambiente, ni tampoco que mientras unos viven una vida completamente suntuosa otros se estén literalmente muriendo de hambre. La preocupación principal sigue siendo cómo generar más dinero y la mayor parte de la población está de acuerdo con esto, dado que la salud y la alimentación dependen directamente de tener dinero.

Aunque estoy de acuerdo con que nuestras acciones deben buscar proteger el medio ambiente y favorecer a otros, muchas veces me encuentro haciendo cosas que no hacen ni lo uno ni lo otro. Tal vez se la dicotomía de vivir en el sistema. Por ejemplo, soy consciente que el uso de combustibles fósiles como el petroleo contribuyen al calentamiento global, sin embargo uso mi automovil todos los días. ¿Será que la solución es dejar de usarlo? Aquí empieza el dilema, porque también sé que el hecho de que yo deje de usarlo no va a disminuir significativamente la contamincación.

Tal vez este sea el punto, nuestras acciones deben estar encaminadas a lograr reducciones significativas de estos factores de contaminación. Así como financieramente hablando se ha demostrado que de centavo en centavo no se hace una fortuna, sino que es necesario buscar un punto de apalancamiento que permita el crecimiento exponencial, igual deberíamos hacer en estos temas. Deberíamos enfocarnos en cambiar primero eso que más impacta el medio ambiente. Si es el uso de combustibles fósiles entonces deberíamos presionar las fábricas de automóviles para que fabriquen autos que utilicen otras fuentes de energía como el hidrógeno, que se ha venido probando en los últimos 15 años y ya se han producido y hoy funcionan autos impulsados por hidrógeno.

¿Por qué estas fábricas no han empezado a vender masivamente este tipo de vehículos? Sin duda debe haber una gran presión de aquellos que están "viviendo" del petróleo, seguramente los mismo petroleros son dueños de muchas de las fábricas de automóviles, ¿entonces qué podemos hacer los ciudadanos comunes para cambiar esto?

Parece un círculo sin salida, ¿tendremos que crear nuestras propias fábricas?¿Dejar de comprar para que se vean obligados a cambiar para mantenerse en el negocio?¿Empezar a usar medios alternativos de transporte en forma masiva?

Hoy no se me ocurre una buena respuesta, lo que es cierto es que mientras tanto los gobiernos únicamente les preocupa que haya calles anchas para evitar trancones, pero para nada que tanto automovil esté acabando con el medio ambiente. ¿O será que tampoco sirve que todo un país tome correctivos sobre el asunto?

¿O será que dado que sólo estaré en el planeta, siendo muy optimistas, por 70 años más, entonces no debería importarme? Al fin y al cabo cada generación debe enfrentar los problemas que le deja la anterior. ¿Será que si tomamos medidas ya, en el corto plazo sentiremos que estamos viviendo mucho mejor?

domingo, noviembre 09, 2008

Salvar los tiburones = Salvarnos a nosotros mismos

Hoy tuve la oportunidad de ver un especial sobre la grave situación de los tiburones como especie. Según un dato al final del documental resulta que durante la hora y media que duraba el documental mataban alrededor de 15 mil tiburones.

Debo confesar que nunca me había detenido a pensar acerca de esta situación, a pesar de que algo había escuchado. Como decían los autores del documental tal vez ese imaginario de los tiburones como asesinos, que comen humanos, hace que este tema no se vea tan grave como cuando se habla de salvar los delfines.

La lógica del discurso me impactó, decían que siendo el tiburón el principal predador del océano durante los últimos 400 millones de años, era uno de las herramientas principales de la naturaleza para mantener el equilibrio. Y queda fácil entender cómo la pérdida de ese equilibrio nos puede afectar, con una de las explicaciones.

Uno de los principales productores de oxígeno en el planeta es el plancton en los océanos. Muchas especies se alimentan de este, pero si hay un crecimiento desbordado de estas especies, entonces puede llegar a disminuir la cantidad de plancton en los océanos y por lo tanto el oxígeno en nuestra atmósfera.

El tiburón siendo uno de los principales predadores, entonces podría decirse que juega un papel protagónico en este control de especies que se alimentan de eso que nos da el oxígeno. Nosotros muy inteligentemente estamos acabando con los tiburones y orgullosos de estar acabándonos.

Pero ¿por qué hay gente acabando con los tiburones? No es que quieran acabar con el planeta, por lo menos no directamente, resulta que las aletas de tiburón tienen un alto precio en el mercado y se consumen como un plantillo exclusivo.

Es decir estamos literalmente muriendo por comernos un platillo de aleta de tiburón, que especie tan brillante somos.

Luego de este caso me queda la pregunta ¿Qué estoy haciendo que esté contribuyendo a matarme?

http://www.savingsharks.com/

miércoles, octubre 08, 2008

Miércoles de vida

Tantas cosas pasan a nuestro alrededor en cada segundo que parece que hemos logrado entrenar nuestra mente para ignorarlas, tal vez con la idea de poder vivir tranquilos. En este momento como tantas otras veces me encuentro sentado en un café, esperando que llegue la hora de ir a dictar una charla a un puñado de empresarios con ganas de mejorar sus empresas en estos difíciles tiempos.

Mientras estoy sentado a mi alrededor se mueve toda una sinfonía de vida, el personal del sitio, los clientes, aquellos que pasan por fuera del local y además todos aquellos que aparecen en las noticias de las revistas que tiene el sitio a disposición del público y todo el resto del mundo al cual puedo acceder a través de la red cada vez menos finita.

Esta semana es semana de receso de los colegios y esto hace que gran parte de esa audiencia disponible para observar sean jóvenes, la mayoría supongo entre 14 y 18 años. Curiosamente a este sitio han entrado más mujeres en grupos de 3 o 4, supongo que a esa edad la costumbre de sentarse a charlar al son de un helado o café debe ser más de mujeres que de hombres. Aunque rápidamente doy un vistazo al personal del sitio y me encuentro con que casi el 80% son mujeres, ¿será que se ha reducido el número de hombres en esta región? Puede ser que se haya reducido, o puede ser que este tipo de sitios llame más la atención de las mujeres tanto para trabajar como para disfrutar.

Por supuesto no pueden faltar las parejas, que tal vez sea una de las situaciones en que un hombre decida asistir a un sitio simplemente a charlar y tomar un café. Desde donde estoy no alcanzó a ver todo el sitio, pero supongo que de vez en cuando debe entrar un personaje solo con la idea de pasar el rato, claro vale la pena recordar que estoy con mi computador y además acceso a Internet lo que hace el rato un poco más entretenido.

En cierta forma da tranquilidad estar en un sitio donde se es atendido, y parece no impactar la crisis financiera global, la reelección o la violencia que nos recuerdan las noticias a diario. Claro que dentro de las revistas disponibles hay varias de ese tipo de noticias, pero también podemos decidir sumergirnos en las de moda o farándula, donde los problemas parecen menos importantes.

Ha sido un día de diversas emociones, desde la gran angustia por tener a mi papá en una unidad de cuidado intensivo en Lima (Perú), hasta la tranquilidad de estarme tomando un delicioso café Italiano en el Oma de Salitre Plaza en Bogotá D.C. (Colombia).

Un día más de vida con el privilegio de poder utilizar una red menos finita y vivir en un mundo cada vez más de todos.