sábado, agosto 05, 2006

El "buen" camino - Cap 1. Los problemas

Debido a la cantidad de acontecimientos que de manera fulminante están alejando al país de su meta y más bien lo está acercando a un precipicio, he querido, un poco de manera ingenua, tratar de determinar por qué la mayoría de gente lo permite, porque lo que siempre será cierto es que cada uno se labra su propio destino.

Aunque hace varios años vengo trabajando con una técnica de resolución de conflictos, hasta hace unos días cuando preparaba la presentación para una clase, intentando dar la mayor claridad posible acerca de lo que es un problema logré ponerlo un poco más simple, por lo menos para mi. El resultado de este ejercicio fue enumerar los elementos de un problema, cuando tenemos problemas lo que único que vemos o sentimos es que algo nos molesta, sin embargo un problema está compuesto de varios elementos, 4 para ser más precisos.

El primer elemento necesario para que exista un problema es que haya un objetivo deseado o común que no se vaya a lograr debido a la existencia del problema, ¿qué quiere decir esto? por ejemplo el dilema como alumno entre ir o no ir a clase no existiría si yo no tuviera el objetivo de graduarme como profesional.

El segundo elemento es que exista un conflicto, es decir que haya dos cosas que se oponen, que no pueden ser realizadas al mismo tiempo, e.j. no puedo ir y no ir a clase al mismo tiempo.

El tercer elemento que compone un problema son las necesidades que estoy tratando de satisfacer con los quieros en conflicto, la necesidad por la cual quiero ir a clase y la necesidad por la cual no quiero ir a clase.

El cuarto son los supuestos, las razones por las cuales yo creo que haciendo ese quiero satisfago mi necesidad.

No pretendo profundizar en todos los elementos en estos momentos, por ahora, quiero tomar el primero, el objetivo deseado.

Según lo propuesto, que a mi me suena lógico, querría decir que los problemas que tengo que enfrentar dependen de mi objetivo deseado. Si mi objetivo deseado es ser profesional, tendré unos problemas distintos a si quiero ser bachiller, sin embargo en este punto estoy utilizando la palabra ser como se usa comunmente, para nombrar logros intermedios, e.j. ser profesional, ser rico, ser famoso, etc. Es difícil distinguir entre los quieros, las necesidades y el objetivo deseado.

Creo que el planteamiento de este objetivo deseado es una de las principales causas de todos nuestros problemas. De acuerdo al objetivo que planteemos existen unas condiciones necesarias para que este se cumpla, si planteamos mal el objetivo estaremos recorriendo un camino de frustración y desesperanza.

La primera gran pregunta es:
¿Cómo hacemos para plantear adecuadamente el objetivo deseado?

lunes, julio 17, 2006

El camino al tesoro interior, de quién es la responsabilidad?

En estos días he sido puesto en una encrucijada por parte de un alumno. Hemos estado estudiando con este alumno durante 10 meses aproximadamente y en estos momentos siente que no ha avanzado en su camino.

En nuestra última charla me dió un ultimatum, que le dijera en cuánto tiempo va a obtener los resultados que vimos que podía obtener.

En el momento que me dijo esto no supe que responderle, solo le volví a afrimar que obtener los resultados depende completamente de él, por este motivo el que se debe comprometer es él consigo mismo.

Así como a él le preocupa no haber obtenido los resultados hasta el momento, a mi como maestro también me genera preocupación. Por un lado puede ser que el no haya cumplido lo que debía cumplir, pero por otro lado puede ser que yo no le haya mostrado de forma adecuada el camino, o ambas. Para despejar mis dudas tome la segunda opción primero, que yo no le haya mostrado de forma adecuada el camino.

Estuve revisando todo lo que hemos trabajado con él y confirmé que, efectivamente habíamos determinado cuál era la causa que lo detenía de avanzar por el camino y el plan que debía seguir para cambiar el causante. Todo expresado de manera muy clara, lógica y en sentido común con él.

Entonces me pregunto ¿Por qué si tiene el mapa, sabe a dónde quiere llegar, sigue su recorrido por otro camino?¿Por qué si sabe que no ha seguido el camino, ahora me reclama no haber llegado?¿Como maestro soy responsable de que él no siga el camino correcto?¿El alumno escoge al maestro o el maestro al alumno?

sábado, junio 03, 2006

Un día anormal

Lo que voy a escribir hoy tal vez no sea apto para depresivos.

Hoy es uno de esos días que se me albortoa la percepción de mortalidad y vanalidad de todo lo que hacemos en nuestro corto recorrido por este plano. Podrán pensar que creo que hay varios planos pero la verdad es que no lo creo pero tampoco lo refuto. Tal vez esa no posición es la que me genera estos días anormales, donde la existencia parece no tener ninguna finalidad, a su vez entiendo la necesidad de la humanidad por justificar la existencia de otros planos, eso nos da una finalidad, un sentido para vivir, curioso como el pensar que después de la muerte hay algo, da un sentido a lo que está antes de la muerte.

Pero los que no queremos pensar eso estamos condenados a vivir angustiados por nuestra mortalidad, por no perder un minuto porque después no habrá nada. Sin embargo siempre debemos fijar una finalidad, porque no tenerlo significa la muerte. En estos momentos de mi vida, trabajo, vivo y me divierto de vez en cuando, pero en un día como hoy me pregunto eso me está llevando a alguna parte? podría hacer otra cosa que me generara más satisfacción? la otra gran pregunta qué pasaría se me muero hoy? qué impacto podría tener eso en mi ambiente? lo chocante de la respuesta es entender que el aparente impacto negativo se convierte en positivo con el tiempo, porque los que te rodean se ven obligados a superarlo y a idearse mecanismos para suplir lo que tu hacías o hacerlo por sí mismos, o mejor aún les quitas un problema de encima. Será esto lo que significa ser fatalista?

Cada vez que tengo que comparar el ser humano con algo lo comparo con las hormigas, trabajamos para buscar alimento, techo, sobrevivir, si muere un hormiga no pasa nada al hormiguero, sea cual sea la hormiga, entonces ya podemos saber lo que siente una hormiga en su mundo. Nosotros a diferencia de las hormigas, nacemos, nos cuidan, crecemos, estudiamos, trabajamos, nos reproducimos, tratamos de divertirnos, y morimos, un básico ciclo, eso es un ser humano, o qué más podemos hacer? podemos ayudar a otros a cumplir ese ciclo, sobre todo a encontrar satisfacción en el mismo?

Por otro lado es un hecho que solo podemos añorar lo que no tenemos, por lo tanto añorar implica frustración y la frustración genera estos días. Seguramente si no tuviera lo que tengo hoy lo estaría añorando, con todas sus fallas, problemas, etc. Vivir el hoy y el ahora, es lo más difícil, si lo pudiera hacer no ocurrirían estos días, pero si no ocurre un día de estos no hubiese podido escribir, y si no hubiese escrito, pues nada, el mundo seguiría igual, pero yo no.




jueves, junio 01, 2006

Mayoría gana, ¿Una verdadera solución?

Elegí este tema porque me parece que es uno de los principales causantes de la permanencia de los conflictos en nuestra sociedad. Veremos que la única forma de resolver un conflicto es con una solución ganar-ganar y teniendo en cuenta esto encontraremos cómo a pesar de que los tipos de gobierno son cada vez más participativos, siempre se acepta que alguien salga perdiendo. Por último analizaremos el concepto de consenso como la mejor forma de llegar a las soluciones ganar-ganar.

La Asociación

La existencia de conflictos con otros es un hecho inevitable, así como lo es la asociación. Si partimos del objetivo común mínimo del ser humano, conservar la especie, tenemos que: “es obra de la necesidad la aproximación de dos seres que no pueden nada el uno sin el otro: me refiero a la unión de los sexos para la reproducción.“1, aunque sabemos que no es el objetivo principal que actualmente busca el hombre para asociarse.

Al momento de hacer asociaciones empiezan a surgir los conflictos, y entre más asociaciones tenga una persona, mayor cantidad de conflictos tendrá que enfrentar. De la misma forma entre más personas estén alrededor de un mismo objetivo, mayor será la cantidad de conflictos que deberán enfrentar; un supuesto básico detrás de esto es que sólo tenemos conflictos con aquellos que tenemos objetivos en común ¿Existirá algún objetivo común mínimo entre todos los seres humanos?

Hagamos un pequeño cálculo, ¿cuánto tiempo podemos gastar tratando de solucionar un conflicto de manera ganar-ganar con la pareja, un hermano, un vecino? Puede ser una tarea de nunca acabar sino tenemos una técnica adecuada para lograrlo. Esto hace que a medida que crece la cantidad de gente alrededor de un mismo objetivo, empiece a hacerse inmanejable la situación. Piense por un momento ¿cuánto podría durar tratando de lograr consenso entre la gente de su barrio, acerca de en que deberían invertir primero?

Aristóteles dice que “toda asociación no se forma sino en vista de algún bien, puesto que los hombres, cualesquiera que ellos sean, nunca hacen nada sino en vista de lo que les parece ser bueno”.

Esta frase nos afirma que el hombre actúa siempre buscando su beneficio, lo cual no es malo per se, lo malo es que algunos crean que su beneficio lo pueden obtener a costa del beneficio de otros, o en otras palabras, creer que no es posible que todos salgamos beneficiados.


Si ascendemos en la escala de asociación del ser humano, siguiendo a Aristóteles, seguimos con la familia, el pueblo y finalmente el Estado. Actualmente hemos ido un paso más allá a la unión de estados. A medida que crece la cantidad de gente alrededor de un objetivo común, aumenta la dificultad para solucionar los problemas que se presentan de una manera ganar-ganar.

El Gobierno

En la familia las decisiones acerca de las inversiones y soluciones que afectan a todo el grupo las toman los padres. En el pueblo, en nuestro caso, las decisiones las toman de manera conjunta entre el Alcalde y el Consejo. Y en el Estado las decisiones de gran trascendencia son tomadas entre el Presidente y el Congreso, y tenemos la figura del Referendo donde en teoría el pueblo toma la decisión.

Podemos observar que a medida que aumenta la cantidad de gente alrededor de un bien, el hombre se ha ideado mecanismos que permitan tomar decisiones de manera rápida y eficiente, para la resolución de conflictos de toda la población. Este mecanismo ideado por el hombre lo conocemos como Gobierno.

La sociedad a través de los años ha practicado diferentes formas de gobierno. El objetivo de un gobierno es el de tomar las mejores decisiones que resuelvan los conflictos de la población gobernada. La evolución de las formas de gobierno apunta, en teoría, a lograr una mayor participación de la gente en las soluciones propuestas para resolver los conflictos de toda la población.

Aristóteles hace una división de los gobiernos que nos puede ilustrar de muy buena forma la evolución que han tenido: aquellos gobiernos de dueño único (monarquía, dictadura, etc), gobiernos de minoría (aristocracia, oligarquía, etc) y gobiernos de mayoría (república, democracia, etc).

Vemos como a medida que se ha experimentado con las diferentes formas de gobierno, hemos entendido que entre más gente participe en la dirección de la solución, más cerca estaremos de que esta solución sea un verdadero ganar-ganar. La democracia ha sido la máxima expresión de participación del pueblo en el gobierno, en nuestro país se eligen por votación los alcaldes, senadores, representantes, gobernadores y el presidente, estos son elegidos por mayoría, en “teoría”.

En la práctica si, por ejemplo, revisamos las cifras para la elección de Alvaro Uribe nos encontramos con lo siguiente:

Potencial de votantes: 26'731.700

Gran total de votos: 12'058,670

Votos Alvaro Uribe: 7,363,421 lo que equivale a un 27.55% del potencial de votantes.

*Fuente: Registraduria Nacional de Colombia

Esto es un reflejo de lo que consideramos mayoría en nuestra democracia y en la de la mayoría de países que la practican. Ciñéndonos estrictamente a lo que nos revelan las cifras podemos decir que este es un gobierno de la minoría. Si el que es elegido representa las necesidades del 27.55% de la población, lo más probable es que las necesidades del 72.45% de la población no se satisfagan.

Está es una verdad que ha afectado a la democracia desde sus inicios. Aristóteles decía “Los demagogos, para sustituir la soberanía de los derechos populares a la de las leyes, someten todos los negocios al pueblo porque su propio poder no puede menos de sacar provecho de la soberanía del pueblo de quien ellos soberanamente disponen, gracias a la confianza que saben inspirarle”. Mas recientemente James Madison (Cuarto presidente de los Estados Unidos, 1809-1817), en los debates de 1787 sobre la Constitución Federal, observó que: "En Inglaterra, en este día, si las elecciones fueran abiertas para toda clase de gente, la propiedad de los dueños de tierras estaría insegura. Pronto se haría una ley agraria"..."nuestro gobierno debe asegurar los intereses permanentes del país contra la innovación"..."proteger a la minoría de los opulentos contra la mayoría”. Recurriendo a nuestro sentir común podemos darnos cuenta que estas afirmaciones han sido llevadas a la práctica y es lo que nuestros gobiernos han considerado como el "interés nacional" desde entonces hasta hoy.

Pero apartándonos del hecho de que lo que se establece como mayoría en nuestras democracia en realidad es minoría, nos encontramos a diario que las decisiones tomadas por mayoría van en contra de lo que piensa y siente la minoría, o por lo menos no satisface plenamente las necesidades de la minoría perdedora. A partir de este momento empezamos a entrar en una situación de ganar-perder que nos lleva inevitablemente a una situación perder-perder.

Las salidas de los conflictos

Nuestra vida cotidiana es una eterna resolución de conflictos internos y externos. Los conflictos son externos cuando hay otro (s) involucrado (s) en él. Los conflictos nacen cuando las acciones que realizan las personas para satisfacer sus necesidades son incompatibles o mutuamente excluyentes.

Los conflictos en nuestra realidad terminan en situaciones perder-perder, ganar-perder o las ideales ganar - ganar. De acuerdo a cómo se resuelva el conflicto la relación entre las partes puede salir fortalecida o deteriorada. En este punto podemos preguntarnos: si la solución que le damos al conflicto es del tipo ganar-perder, ¿será que la relación va a resultar fortalecida? Nuestro sentido común nos dice que definitivamente no, por el contrario se va a ver altamente deteriorada.

Podemos decir que un conflicto se resuelve cuando ambas partes satisfacen sus necesidades de acuerdo a sus expectativas y una solución ganar-perder implica que una de las partes no va a satisfacer su necesidad, entonces una solución ganar-perder no resuelve el conflicto, por lo tanto no se puede llamar solución. Viéndolo de esta manera sólo podemos hablar de soluciones ganar-ganar.

Si al resolver un conflicto de manera ganar-perder la relación se deteriora y nosotros queremos resolver los conflictos para fortalecer la relación entre las partes, entonces ¿tiene sentido hablar de soluciones ganar-perder?

Si tenemos claro esto, entonces estamos obligados a que cada vez que se nos presente un conflicto busquemos la única salida, la solución ganar-ganar y esto sólo lo lograremos entendiendo a la otra parte y buscando la solución entre los dos, no uno contra el otro sino ambos contra el problema.

Postulado

Podríamos establecer el siguiente postulado:

mayoría gana = minoría pierde

minoría pierde + tiempo = todos pierden

entonces, mayoría gana + tiempo = todos pierden

Entonces, de acuerdo a lo anterior, aunque la democracia ha sido el sistema que más nos ha acercado a una situación de ganar para todos, así tuviésemos una democracia que realmente representara a la mayoría, ésta con el tiempo inevitablemente nos llevará a una situación donde toda la población pierde. Esto no quiere decir que la salida sea una dictadura, como siente la población latinoamericana según el informe "La Democracia en America Latina: hacia una democracia de Ciudadanas y Ciudadanos" del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las dictaduras y gobiernos de minorías nos llevan más rápido a situaciones perder-perder.

En este punto vemos que la única forma de no llegar a una situación perder-perder es logrando que todos ganemos, que todas las partes involucradas en el conflicto que implica vivir en sociedad, satisfagan sus necesidades de acuerdo a sus expectativas. A diario se presentan conflictos entre lo que quiere una parte de la sociedad y lo que quiere otra, todos queremos que nuestra sociedad cada vez esté mejor y ese estar mejor depende de que tan satisfechas estén nuestras necesidades de seguridad y satisfacción.

Este lograr que todos ganemos nos conduce al consenso, sólo cuando la solución se establece en consenso podemos estar seguros que las necesidades de todos quedan satisfechas de acuerdo a las expectativas de cada uno.

El Consenso

El consenso ha sido tema de discusión permanente, intuitivamente sentimos que es el mejor camino para tomar decisiones acertadas, sin embargo lograrlo lo vemos como una misión imposible.

Sabemos que si una solución es aceptada en consenso, todos los participantes se van a sentir representados y comprometidos con el logro de la misma. El principal obstáculo para lograr consenso es el medio por el cual lo hacemos. Se habla de lograrlo a través del discurso argumentativo, donde cada parte expone sus argumentos y después de una largo debate, pueden llegar a ponerse de acuerdo validando algunos argumentos e invalidando otros.

El consenso es una aceptación unánime de una solución propuesta para un problema o conflicto. Un conflicto existe cuando: entre las partes existe un objetivo común, cada parte tiene una necesidad y la están tratando de satisfacer por medio de acciones que ponen en riesgo la necesidad de la contraparte, por lo tanto la solución es una acción que al realizarla satisfaga las necesidades de ambas partes.

Visto así podríamos pensar que es muy fácil lograr el consenso, sin embargo, el hombre hace lo que hace porque cree que es la mejor forma, y a veces la única, de satisfacer su necesidad. Y acá volvemos a la realidad, el hombre hace lo que hace porque piensa lo que piensa, por lo cual empezamos a intuir que para lograr consenso alguna de las partes debe invalidar uno de sus supuestos (los supuestos son las razones por las cuales considero que la acción que estoy realizando va a satisfacer mi necesidad).

Eliyahu Goldratt plantea que cuando dos entidades entran en conflicto encontramos lo siguiente: entre las partes existe un objetivo común, cada parte tiene una necesidad y la están tratando de satisfacer por medio de acciones que ponen en riesgo la necesidad de la contraparte. Lo que entra en conflicto son las acciones que se realizan para satisfacer las necesidades y no las necesidades en si. Esto es muy poderoso, entendiendo que las necesidades nunca están en conflicto y que con quienes tenemos conflictos siempre tenemos por lo menos un objetivo en común, entonces empezamos a darnos cuenta de que somos dos contra el problema y no uno contra el otro a causa del problema. Este es un primer gran paso para lograr consenso.

El primer gran obstáculo para invalidar los supuestos es que, por lo general, no indagamos cuáles son. Una vez tengamos claros cuales son los supuestos que guían nuestro hacer, podremos validarlos o invalidarlos a través de la lógica y el sentido común.

Conclusiones

  • Hemos visto en el desarrollo de este ensayo como no podemos hablar de una solución si con ésta alguien sale perdiendo, porque esto inevitablemente nos llevará a una situación de perder para todos.

  • El desarrollo de los sistemas de gobierno se ha dirigido hacia la ampliación de la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones de sus países, sin embargo, todos los sistemas de gobierno contemplan como inevitable que alguien pierda, incluso la democracia actual, donde nos regimos por el postulado de mayoría gana.

  • La única forma de resolver un conflicto de manera permanente es a través de una solución ganar-ganar, y ésta solo la conseguimos a través del consenso.

  • En el consenso desaparecen los conceptos de mayoría y minoría, porque se tiene como requisito para que exista, que las necesidades de todos y cada uno de los participantes se satisfagan con la solución planteada.


1Aristóteles, Política, Libro Primero, Capítulo 1

lunes, mayo 22, 2006

¿Cómo hacer una buena elección de presidente?

A menos de una semana de la jornada electoral mucha gente aún se pregunta por quien debe votar, algunos ya descartaron la posibilidad de votar y otros (seguramente menos de la mitad del censo electoral) ya decidieron por quien votar.

La primera pregunta que debe resolver el ciudadano es ¿debo votar? como sabemos votar es un derecho ciudadano, cuya finalidad es permitir a la gente participar en la elección de sus gobernantes. Dado que estamos en una democracia nuestros gobernantes se eligen por voto popular y gana el que mayor número de votos saque., entonces si no ejerzo mi derecho al voto le estaré quitando probabilidades de ganar al gobernante que me parezca más apropiado.

Sin embargo si decido votar, asumo la responsabilidad y riesgo de una elección. Toda elección tiene la posibilidad de ser errada, y refiriéndonos a las elecciones de presidente las repercusiones de hacer una mala elección pueden ser catastróficas para mis intereses. Entonces al decidir votar surge otra gran pregunta ¿Cómo puedo hacer una buena elección?

¿Qué criterios debemos tener en cuenta para determinar la mejor opción de gobierno?¿Qué es un buen gobierno?¿Un buen gobierno es aquel que contribuye de manera significativa a la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos? Yo supongo que sí, creo que esta es la principal razón para que se haya establecido el sistema de gobierno, ahora ¿qué podemos entender por mejorar la calidad de vida?

Suponemos que la calidad de vida tiene que ver con tener satisfechas nuestras necesidades. Hay unas necesidades primarias, que si no se satisfacen se pone en riesgo la vida del individuo, y son la salud, la vivienda, el alimento. Sin embargo hay una necesidad que aunque en primera instancia pareciera que si nadie se muere por satisfacerla, si esta necesidad no se satisface plenamente se pone en riesgo la satisfacción de todo el resto, esta necesidad es la educación. Entonces la calidad de vida necesariamente tiene que ver con tener satisfecha plenamente la necesidad de salud, vivienda, alimento y educación.

Estando de acuerdo con lo anterior entonces las preguntas que deberíamos hacernos para poder hacer una buena elección tendrán que ver con:
- ¿El acceso y prestación de los servicios de salud han mejorado?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El acceso a vivienda digna es cada vez más fácil?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El costo de la alimentación es menos del 20% de los ingresos que recibe, ha bajado o subido en los últimos años?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿El acceso a educación superior es fácil, está al alcance de sus ingresos?¿El programa del candidato muestra de manera lógica cómo puede mejorarse?
- ¿Cada vez tenemos más opciones de trabajo digno?
- ¿Qué porcentaje de nuestros ingresos (si tenemos) está destinada a cubrir necesidades básicas?¿Este porcentaje ha aumentado o disminuido en los últimos años?¿El programa del candidato plantea una mejora de esto?

Como sabemos, y se ha corroborado aún más últimamente, las estadísticas no muestran cifras reales, entonces ¿en qué debemos basarnos? Debemos basarnos en nuestra experiencia, en lo que nos sucede a nosotros y a quienes nos rodean, esa es nuestra realidad, la que vivimos, y la que nos consta, el resto son cifras de las cuales no podemos saber su veracidad.

Una vez se haya respondido estas preguntas basándose en su experiencia propia y comprobando con su lógica lo que plantean y han hecho los candidatos, puede tomar una decisión de menor riesgo.

martes, mayo 16, 2006

Murphy el implacable

Ayer tuve la oportunidad de ver a Murphy actuando implacablemente. Estoy seguro que todos nos hemos topado con Murphy y más de una ocasión, sin embargo vale la pena comentar quien es Murphy. Murphy fue un ingeniero que planteó la Ley de Murphy que dice que "si algo tiene la posibilidad de salir mal, saldrá mal".

A pesar de que hemos experimentado la verdad de esta ley, por lo general la ignoramos, desafortunadamente ella nunca nos ignora. Las consecuencias de ignorarla pueden ser funestas, y eso fue lo que pasó ayer, aunque no fue de muerte, nos demostró una vez más porque siempre debemos tener a Murphy en mente.

Podríamos decir que el caso comienza el día que mi esposa decide aceptar presentar una ponencia en su trabajo, eso fue hace casi un mes. Ella sabía que realizar tal ponencia no le tomaría todo el mes, por lo que no empieza a trabajarla desde ese momento. Sin embargo todo ese tiempo de seguridad que tenía fue devorado sin piedad por un síndrome que también experimentamos a diario, el síndrome del estudiante, que consiste en dejar todo para último momento y es en ese momento cuando Murphy hace su triunfal aparición. Me da la impresión de que Murphy y el estudiante son compinches, o podríamos decir que el síndrome del estudiante es la sustancia con la cual Murphy duerme a sus víctimas. De aquí en adelante comienza el relato del ataque.

Ella tenía que presentar la ponencia a las 5 pm del lunes y comienza a trabajar en la misma el lunes a las 9 am.

Primer ataque de Murphy: enciendo el televisor y no hay señal. Esto significa que tampoco tenemos Internet, ya que no lo provee el mismo operador, ella se tenía unos archivos en su correo para poder hacer la presentación, llamo al operador y me dice que es un problema en el conjunto que seguro estará resuelto antes de las 4 pm, eso quiere decir que deberá buscar otra forma de acceder a esos archivos. Luego de la noticia empieza a pensar alternativas para enfrentar este primer ataque, entonces se propone la alternativa de ir a un café Internet cercano y bajar los archivos, con esto se hubiese superado este primer ataque.

Teniendo ya eso planteado se pone a preparar la presentación con los archivos que tiene y llaman de mi casa que estaba cumpliendo años mi hermano y que le iban a hacer almuerzo especial, entonces se cambian los planes y le pide permiso a mi hermana para trabajar en la casa de ella que vive a dos cuadras de mis papás donde va a ser el almuerzo, de cualquier manera tenía que almorzar. Entonces termina de hacer algunas cosas en la presentación guardamos todos los archivos necesarios en mi memoria USB y nos vamos a donde mis padres. Llegamos a almorzar a la una, sin embargo nos sirven a la 1:30 y el almuerzo se extiende hasta las 2:30. Son las 2:30 y a ella le falta el 90% de la presentación.

Terminamos de almorzar y se va para donde mi hermana a trabajar, se lleva mi USB y recibe el segundo ataque de Murphy.

Segundo ataque de Murphy: el computador de mi hermana por alguna razón tiene unos puertos USB que dañan las memorias, creemos que debido a que les pasa corriente, mi hermana no le advierte acerca del peligro, los puertos no están sellados, el computador tiene 6 entradas USB 2 de las cuales son las dañadas, por supuesto mi esposa conectó mi memoria USB a una de las dañadas y hasta ahí llego la vida útil de mi memoria, me alcanzó a durar un poco más de 3 meses, la garantía se venció hace 15.

Ahora eran las 3:15 pm, lo poco que tenía se había perdido así que le hacía falta el 100% de la presentación. Murphy esta vez fue implacable.

Siendo las 4 pm a punto de llorar decide irse a donde tenía que presentar la ponencia sin presentación. La única salida que le quedaba era hacer la charla sin presentación, por fortuna le salió bien o por lo menos la gente se interesó.

El balance de lo sucedido quedo así:
- Una memoria USB dañada.
- Un disgusto para mi.
- Mucha angustia para ella.

Este es un pequeño ejemplo del por qué debemos tener siempre en cuenta a Murphy, el no desperdiciará ninguna oportunidad para presentarse y hacer de las suyas.