Todo esto lo he llegado a saber por la cantidad de información disponible y el segundo a segundo que tenemos a disposición en línea, viendo a país tras país enfrentar este nuevo reto, empezando por China y de ahí en adelante uno a uno todos los países del mundo. Viendo casos como el italiano donde, según nos dejan ver las noticias, han habido gran cantidad de muertes. Hemos aprendido que lo único que podemos tratar de hacer es que no nos enfermemos todos al tiempo para que así el sistema de salud pueda responder.
Sólo existen 5 posibilidades en este momento:
- Que no te contagies.
- Que te contagies y tu organismo pueda procesarlo por si solo.
- Que te contagies y tu organismo pueda procesarlo con ayuda de aparatos de respiración.
- Que te contagies y tu organismo no logre procesarlo ni con ayuda de aparatos de respiración.
- Que te contagies, tu organismo no pueda procesarlo por si solo y no consigas ayuda de aparatos de respiración.
Todo lo anterior es la lógica que genera mi comportamiento y accionar actual. Desde hace dos días estamos en familia en casa, moviéndonos lo mínimo que se requiera y trabajando en línea todas las reuniones. Hicimos mercado para aproximadamente 7 días, estamos lavándonos las manos y tomando agua con mucha frecuencia.
Algunos piensan que no se debe tener miedo, trato de pensar en el sentimiento de miedo pero creo que no siento miedo, lo digo porque el miedo genera tensión y no siento tensión. Tal vez me mueve más el deseo de no sentirme enfermo por un lado y por ello evitar contacto para no contagiarme, y al mismo tiempo no contribuir a que el virus se extienda.
De otro lado no me incomoda quedarme en casa, es uno de mis lugares favoritos y tal vez esto hace que sea más fácil. Se me facilita estar en soledad, tal vez porque tengo una mente adicta al pensamiento. Me siento cómodo en el área del pensamiento. Por lo cual no puedo decir que sea una experiencia que hasta este momento esté retando fuertemente mi comodidad. Algo que no puedo hacer tan tranquilo como antes es caminar, saludar, abrazar, pero el tener que estarme en casa me ahorra desplazamientos y pensar que hacer por lo menos este fin de semana.
Mi acción además de cuidarme ha sido informar a quienes me rodean, realmente quiero que todos se cuiden porque así nos ayudamos a cuidar, cuídate para que cuides a los demás es una buena frase que surge de la situación, donde el bienestar individual, entendido como cuidado y prevención de contagio, realmente contribuye al bienestar de todos. Esto podría mostrarnos que la búsqueda de bienestar individual, si la entendemos como cuidado de la salud física y emocional, nos beneficia a todos, lo que es bueno para uno es bueno para todos.
De otro lado nos recuerda nuestra fragilidad y mortalidad a nuestro ego humano de especie superior, probando una vez más que la naturaleza siempre encuentra formas de mantener la armonía.
