sábado, marzo 14, 2020

Mi comportamiento en los tiempos del coronavirus

Hoy 14 de marzo de 2020 en Colombia estamos empezando a transitar el camino del coronavirus COVID-19 o SARS CoV2. Es uno de sus sucesos únicos que me ha tocado vivir en el transitar por este plano. Todos los días estamos expuestos a distintos virus y bacterias, muchos de ellos logran ser procesados por nuestro organismo y otros con ayuda de medicamentos. Lo que hace de este un suceso distinto es que además de su velocidad de contagio, debido a que se transmite por vía aérea, es la tasa de mortalidad que puede tener debido a que en casos graves provoca insuficiencia respiratoria que debe ser atendida con mecanismos que provean oxigeno al cuerpo, con la única intención de darle tiempo al organismo para que logre responder por su cuenta porque no hay ningún medicamento que ayude en este proceso.

Todo esto lo he llegado a saber por la cantidad de información disponible y el segundo a segundo que tenemos a disposición en línea, viendo a país tras país enfrentar este nuevo reto, empezando por China y de ahí en adelante uno a uno todos los países del mundo. Viendo casos como el italiano donde, según nos dejan ver las noticias, han habido gran cantidad de muertes. Hemos aprendido que lo único que podemos tratar de hacer es que no nos enfermemos todos al tiempo para que así el sistema de salud pueda responder.

Sólo existen 5 posibilidades en este momento:
  1. Que no te contagies.
  2. Que te contagies y tu organismo pueda procesarlo por si solo.
  3. Que te contagies y tu organismo pueda procesarlo con ayuda de aparatos de respiración. 
  4. Que te contagies y tu organismo no logre procesarlo ni con ayuda de aparatos de respiración. 
  5. Que te contagies, tu organismo no pueda procesarlo por si solo y no consigas ayuda de aparatos de respiración. 
El sistema de salud deberá atender a todos aquellos que su organismo no pueda procesarlo solo, el problema empieza si hay muchos casos de estos o si se satura con casos de personas que pueden procesarlo por si solo.  La posibilidad 5 tendrá más casos en el momento que se sature el sistema de salud.

Todo lo anterior es la lógica que genera mi comportamiento y accionar actual.  Desde hace dos días estamos en familia en casa, moviéndonos lo mínimo que se requiera y trabajando en línea todas las reuniones. Hicimos mercado para aproximadamente 7 días, estamos lavándonos las manos y tomando agua con mucha frecuencia.

Algunos piensan que no se debe tener miedo, trato de pensar en el sentimiento de miedo pero creo que no siento miedo, lo digo porque el miedo genera tensión y no siento tensión. Tal vez me mueve más el deseo de no sentirme enfermo por un lado y por ello evitar contacto para no contagiarme, y al mismo tiempo no contribuir a que el virus se extienda.

De otro lado no me incomoda quedarme en casa, es uno de mis lugares favoritos y tal vez esto hace que sea más fácil. Se me facilita estar en soledad, tal vez porque tengo una mente adicta al pensamiento. Me siento cómodo en el área del pensamiento. Por lo cual no puedo decir que sea una experiencia que hasta este momento esté retando fuertemente mi comodidad. Algo que no puedo hacer tan tranquilo como antes es caminar, saludar, abrazar, pero el tener que estarme en casa me ahorra desplazamientos y pensar que hacer por lo menos este fin de semana.

Mi acción además de cuidarme ha sido informar a quienes me rodean, realmente quiero que todos se cuiden porque así nos ayudamos a cuidar, cuídate para que cuides a los demás es una buena frase que surge de la situación, donde el bienestar individual, entendido como cuidado y prevención de contagio, realmente contribuye al bienestar de todos. Esto podría mostrarnos que la búsqueda de bienestar individual, si la entendemos como cuidado de la salud física y emocional, nos beneficia a todos, lo que es bueno para uno es bueno para todos.

De otro lado nos recuerda nuestra fragilidad y mortalidad a nuestro ego humano de especie superior, probando una vez más que la naturaleza siempre encuentra formas de mantener la armonía.

domingo, enero 12, 2020

Obediencia a la autoridad, recordando a Stanley Milgram

En el libro "Obediencia a la autoridad: Una mirada experimental" se plantea lo siguiente:

  • Una proporción substancial de las personas hace lo que se les dice que haga, sin importar el contenido del acto y sin limitaciones de conciencia, en tanto perciban que la orden proviene de una autoridad legítima.
  • Desde un punto de vista psicológico, autoridad significa la persona que se percibe está en una posición de control social dentro de una situación dada. La autoridad se percibe contextualmente y no necesariamente trasciende la situación en la que se encuentra. 
  • El poder de una autoridad no proviene de las características personales, sino de su posición percibida en una estructura social. 

Proceso que genera que alguien sea percibido como una autoridad legítima:

    1.  El sujeto entra en la situación con la expectativa de que alguien estará a cargo. Esta expectativa se cumple cuando alguien se presenta como tal.
    2. Con frecuencia se utilizan mecánicas externas para indicar la autoridad en una situación dada. Ej. la bata del doctor o el uniforme del policía.
    3. El sujeto nota la ausencia de autoridades competentes (nadie más dice estar a cargo, y esto ayuda a confirmar la presunción de que la persona que se presentó como tal efectivamente lo es).
    4. Hay ausencia de factores visiblemente anómalos. Ej. un niño de cinco años que dice ser un doctor o un policía.
  • No es suficiente que percibamos una autoridad, debe ser una autoridad relevante para nosotros. 
  • Los sistemas de autoridad con frecuencia están limitados por un contexto físico, y a menudo estamos bajo la influencia de una autoridad cuando cruzamos el umbral físico de su dominio. 
  • Aún más importante es el hecho de que la entrada en el campo de autoridad de la persona que se presentó como aquel que está a cargo es voluntaria, realizada a través de la libre voluntad de los participantes. La consecuencia psicológica de la entrada voluntaria es que crea un sentido de compromiso y obligación que posteriormente desempeñará su parte en atar el sujeto a su rol. 
  • En el caso de obediencia voluntaria a una autoridad legítima, las principales sanciones por desobediencia provienen de la persona misma. No dependen de la coerción, sino que se derivan del sentido de compromiso del individuo con su papel. En este sentido, existe una base interiorizada para su obediencia, no sólo externo.