martes, agosto 18, 2015

La Sociedad Alternativa

Después de más de 40 años de existencia me empiezo a dar cuenta que mis decisiones en la vida han tendido a lo alternativo, más guiado tal vez por mi corazón que por mi razón. 

¿Qué es lo alternativo? Una definición simple es aquello que no está alineado con el paradigma reinante. Ej. Si lo reinante es que la mayoría de personas coma carne, lo alternativo sería no comer carne, es decir ser vegetariano o vegano. 

En mi caso no soy alternativo en el caso de la alimentación, procuro no comer comida chatarra, pero la carne todavía es protagonista en mi dieta. Mi contacto con lo alternativo se ha dado en otros campos y quisiera ver que une estos campos. 

Mi primer contacto alternativo fue con el software libre, la tecnología siempre ha sido una de mis pasiones, así que hace muchos años, en la década de los 90's conocí el software libre, comenzando por su sistema operativo Gnu/Linux, su suite de ofimática OpenOffice y el navegador Mozilla. Desde ese entonces he seguido trabajando con software libre en distintas instancias, y hoy escribo desde Firefox como navegador y uso LibreOffice, Freeplane, Gimp entre otros programas de sofware en mi computador.

El software libre es la alternativa al software propietario. El paradigma reinante en este caso es que sólo quien desarrolla el software conoce y puede modificar el código fuente del mismo y distribuir sus ejecutables.
El software libre permite que cualquiera pueda distribuirlo, usarlo y que además todos tengamos el código fuente a nuestra disposición y podamos modificarlo. Gran cantidad de quienes desarrollan este software son voluntarios que donan su tiempo y conocimiento y normalmente su financiación se hace a través de donaciones. La mayoría de veces tienen detrás entidades sin ánimo de lucro y el software se desarrolla para resolver una necesidad específica de una comunidad. Podríamos decir que es una industria de software centrada en el bienestar de todos y no en la acumulación de capital. 

La mayoría de los que se dedican a escribir esas líneas de código sólo están pensando en resolverle algo a alguien, ese alguien pueden ser ellos mismos, y no cuánto le pagan por hacerlo, la misma razón por la cual escribo estas líneas, me ayudan a aclarar mis preferencias y tal vez le sirvan a alguien en su búsqueda. 

Mi segundo contacto con lo alternativo lo tuve cuando me presentaron la Teoría de Restricciones propuesta por Eliyahu Goldratt, en su best seller La Meta, libro que ha sido recomendado hasta por Jeff Bezos CEO y fundador de Amazon. En este caso se puede decir que la Teoría de Restricciones es la alternativa a la administración tradicional. El paradigma reinante en este caso es la visión de conjunto que reina en la mayoría de empresas, donde se mide el desempeño individual, eficiencias locales, provocando la competencia y no la colaboración entre pares.  Donde el desempeño de la empresa depende de las personas. La teoría de restricciones habla del sistema, del eslabón débil, de los 5 pasos de focalización, de que la gente se comportará de acuerdo a como la midan, de que la incertidumbre es inherente a los proyectos, no se puede reducir, pero se puede administrar, de que el desempeño de las personas depende del sistema, siempre hay una solución ganar-ganar y todos podemos tener una vida plena. La contabilidad de costos es una de las vacas sagradas que reta TOC, con la contabilidad de Trúput. En este caso el centro es el flujo y no las eficiencias locales.

Mi tercer contacto alternativo fue con la Meditación Vipassana. Es una técnica de meditación conocida también como el arte de vivir. En este caso lo alternativo es meditar, lo reinante es no meditar, la mayoría de personas quieren estar ocupadas y en vez de buscar espacios de silencio, procura llenarlos lo que más pueda con diversas actividades, se cree que meditar es no hacer nada y que no hacer nada es un pecado en una sociedad donde el tiempo es oro, es decir que cada segundo que me detengo me cuesta.

Mi cuarto contacto con lo alternativo lo tuve en la búsqueda de colegio de mi hija, donde encontré una pedagogía alternativa propuesta por María Montessori. En este caso el paradigma reinante en la educación tradicional es la figura donde el profesor lo sabe todo y el alumno es un simple actor pasivo que sólo escucha memoriza y después se le hacen unas evaluaciones para ver que tan bien memorizó. Montessori parte del paradigma de que el niño es su propio maestro, por lo tanto el guía (no hay profesores) debe procurarle un ambiente adecuado para que el niño por sí mismo pueda descubrir el mundo. En este caso el centro es el niño y no el profesor. 

Por último, mi contacto más reciente con lo alternativo ha sido el cooperativismo, un modelo de empresa centrado en las personas y no en el capital. Empezando por su forma de gobierno donde cada asociado tiene derecho a un voto sin importar el capital aportado. Donde los asociados tienen un triple rol dueños, gestores y usuario y en ocasiones trabajadores. Es realmente la empresa de todos, que además tiene como eje fundacional la solidaridad. Por alguna razón es un tipo de empresa que no se enseña en las universidades, que además de ser empresas son escuelas, ya que ayudan a que los asociados sean mejores personas y ciudadanos. 

Así mismo hay muchos otros temas como por ejemplo el uso de energías renovables, los alimentos orgánicos, el minimalismo, la economía colaborativa, el trueque, las monedas sociales, y seguramente muchos más que aún no conozco. 

Todo lo anterior tiene un factor común han sacado el capital de la ecuación, es decir, la solución se pensó e implementó pensando en resolver una necesidad, sin dejarse limitar por tener como fin el dinero.
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Este obra cuyo autor es Hernán Sedano está bajo una licencia de Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional de Creative Commons