La película se basa en un caso de la vida real, de una mujer en EE.UU. que desde niña tiene sueños sobre una vida y sitio en Irlanda. Siendo mayor estos sueños empiezan a ser más recurrentes y empieza a tenerlos hasta despierta, llegando un punto donde ve la necesidad de tener que ir a Irlanda y ponerse en contacto con los que aparecen como sus hijos en sus sueños. Es un caso conmovedor.
Comentando luego la película con la persona que me la había recomendado, caí en cuenta de que hay un concepto de fondo que se asume, la existencia del alma. En la película se menciona al autor de un libro sobre la reencarnación, que trató varios casos similares.
Normalmente no nos detenemos a pensar en el concepto del alma, simplemente parecen estar los que creen en el alma y los que no. Aunque la verdad no he escuchado a ningún persona decir que no cree en el concepto de alma.
Lo que me vino en la conversación es que el concepto de alma implica que hay una entidad que en algunos casos va al cielo y en otros reencarna, pero en ambos casos es una entidad que de cierta forma mantiene unas cualidades que la hacen única.
Y ahí surge la gran reflexión, si creemos que tenemos un alma y que esta alma es única, ¿esto no implica que nos veamos como entes especiales, separados, únicos, y en este caso para toda la eternidad? y al ser así ¿no sería esto la fuente el origen de la visión individualista?
Lo que yo puedo observar es que la energía siempre ha existido y esa energía decide manifestarse en forma de vida. Si lo pensamos la energía como un río, podríamos considerar que esa manifestación es como sacar una gota de agua de ese río. Luego cuando vuelve a caer la gota de agua al río, deja de existir como gota, y nunca volverá a salir la misma gota del río.
Viéndolo así, la idea de un alma individual sólo podría darse mientras estoy separado del río, pero una vez vuelvo al río desaparece, y nunca más volverá a surgir la misma gota, la misma alma.
Mirando un poco si todas las religiones manejan el concepto de alma, contrario a lo que creía, encuentro que no. El budismo niega explícitamente la existencia de un alma o un "yo" permanente, eterno e inmutable.
Todo esto son suposiciones, difícilmente se pueden afirmar o negar, pero más allá de buscar probarlas, la pregunta es:
¿Qué implicaciones puede tener en los comportamientos diarios creer o no en el concepto de alma?
Seguimos filosofando.
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